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El exvicepresidente Amado Boudou, esposado en su casa de Buenos Aires. TL
Cristina Kirchner será senadora en Argentina, pero perdió la simbólica batalla por Buenos Aires

El triunfo electoral, hace sólo 12 días, de los candidatos de Mauricio Macri al Congreso ha precipitado el calvario judicial del kirchnerismo.

Tres días después de las elecciones, un juez ordenó la prisión sin fianza del exministro Julio De Vido, el hombre que durante 12 años manejó el presupuesto de la obra pública desde el ministerio de Planificación.

Al día siguiente, otro juez citó a declarar a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner en otra causa.

Este 3 de noviembre de 2017 ha sido el turno de Amado Boudou, vicepresidente durante el segundo mandato presidencial de Kirchner.

El exvicepresidente de Argentina fue detenido este viernes en la capital, Buenos Aires, acusado de lavado de dinero y enriquecimiento ilícito durante el ejercicio de su función pública.

Las acusaciones contra Boudou -quien fue vicepresidente entre 2011 y 2015 durante el segundo gobierno de Cristiana Fernández de Kirchner- remiten a su gestión como ministro de Economía, de 2009 a 2011.

El exvicepresidente, quien se ha declarado inocente de todos los cargos, fue arrestado en un apartamento de su propiedad ubicado en el exclusivo sector de Puerto Madero junto a su socio, José María Nuñez Cardona, y fue trasladado a la sede de la Prefectura Naval.

Se espera que este mismo viernes Boudou sea interrogado por las autoridades, quienes le exigen la justificación de la procedencia de varios bienes, como un apartamento valorado en US$120.000 y una suma de US$80.000que incluyó en una documentación jurada entregada en el año 2012.

Como destaca el corresponsal de BBC Mundo en Buenos Aires, Daniel Pardo, la detención se da en medio de una ola de arrestos a exfuncionarios de los gobiernos kirchneristas.

"Hace dos semanas, por ejemplo, el exministro de Planificación y viejo aliado de los Kirchner Julio De Vido fue detenido y acusado de dos decenas de cargos de corrupción".

"La exmandataria, recién elegida senadora, ha dicho que no pone las manos en el fuego por nadie. Pero también alega que el gobierno de Mauricio Macri promueve una persecución judicial en busca de acallar a la oposición política".

Históricamente la justicia argentina ha tratado los casos de corrupción en el alto gobierno dependiendo de los tiempos políticos que corren.

Analistas locales señalan que, tras las elecciones legislativas de octubre que ganó el macrismo, se dio un escenario propicio para investigar y judicializar los casos de corrupción del gobierno anterior.