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Una pintada contra el tirano Maduro en una calle de Venezuela. VZ
Millones de Venezolanos sobreviven gracias a las “remesas familiares”

Nadie parece acordarse ya de Juan Carlos Monedero, pero lo cierto es que el de Podemos cobró la friolera por un informe -que nunca hizo- pero que en teoría iba a solucionar los problamas económicos de los boliviaranos y así les ha ido.

La depreciación de la moneda venezolana frente a otras divisas ha hundido el salario mínimo del país (177.507 bolívares) -percibido por la mayoría de los trabajadores y todos los pensionistas- a solo dos dólares mensuales (1,68 euros), según la tasa de cambio que publica este martes el portal Dólar Today.

Esta página web calcula el valor del dólar respecto al bolívar al margen de las tasas oficiales marcadas por el Banco Central de Venezuela (BCV) e indica que un dólar se compra este martes en el mercado no oficial por 88.235 bolívares y un euro por 105.000 bolívares.

Aunque el Gobierno de Nicolás Maduro prohibió el acceso a este portal en el país, la mayoría de los venezolanos consulta con frecuencia la cuenta en Twitter de la página para revisar el diferencial cambiario que en las últimas semanas ha variado varias veces al día, casi siempre en detrimento del bolívar.

La tasa paralela de este martes equivale al 50% del salario mínimo del país, pero supera más de 8.000 veces el valor de la tasa oficial de cambio más baja (10 bolívares) y al menos 25 veces el de la tasa referencial del sistema de subastas (3.345 bolívares), que el chavismo implementó este año pero que cesó hace varias semanas.

El Gobierno, que tiene el monopolio de venta de divisas desde el año 2003, en los últimos meses ha recortado en gran medida la asignación de monedas extranjeras por la profundización de la crisis económica y la caída en los precios del petróleo, su principal fuente de financiación.

Maduro ha asegurado que la llamada revolución bolivariana se enfrenta a una «guerra económica» y más recientemente a una «guerra de precios», que no paran de subir en los mercados formales y ambulantes, especialmente este mes en el que la economía entró en una espiral hiperinflacionaria.

El Parlamento venezolano, de contundente mayoría opositora, informó la primera semana de noviembre de que la inflación acumulada hasta octubre de este año se situó en 825,7%, un índice que ofrece la Cámara en ausencia de los datos del Banco Central de Venezuela (BCV).

Como respuesta a esta supuesta guerra, el chavismo ha endurecido las fiscalizaciones a los mercados populares y la plenipotenciaria Asamblea Nacional Constituyente, formada solo por oficialistas, aprobó una ley de precios acordados para tratar de armonizar la relación entre el Gobierno y los distribuidores.

Entretanto, Maduro anunció el primer día del mes la incorporación del billete de 100.000 bolívares que empezó a circular cuando el dólar se cotizaba a unos 43.000 bolívares en el mercado paralelo, que rige la mayoría de las actividades comerciales debido a la sequía en la divisas asignadas por el Estado.

El euro -que a comienzos de mes costaba unos 50.000 bolívares- necesitó 26 días para alcanzar al poderoso billete venezolano, pues desde este lunes se cotiza por encima de los cien mil bolívares.

Revolución en quiebra

El diputado opositor José Guerra, presidente de la Comisión de Finanzas del Parlamento, ha indicado que el ente emisor ha aumentado la base monetaria este año más de 1.000%, respecto a 2016. Según estimaciones difundidas este martes por la Cámara, la inflación cerrará el año por encima de 2.000%.

Con todo, Maduro ordenó este mes refinanciar y reestructurar «todos los pagos externos» del país. Sin embargo, algunas entidades financieras han declarado en suspensión de pagos a la llamada revolución bolivariana.