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Enterrando víctimas de los atentados talibán en Afganistán. EF
El miércoles un ataque del EI contra la sede de Save the Children en Jalalabad (este) acabó con la muerte de cuatro empleados de la organización no gubernamental

Un centenar de personas han resultado muertas este sábado 27 de enero de 2018 y otras 158 heridas en un atentado en el centro de Kabul.

El ataque, con una ambulancia cargada de explosivos, es el cuarto que sufre la capital afgana en el último mes y el más sangriento desde el camión bomba que en mayo del año pasado causó 150 muertos.

Los talibanes se han atribuido la matanza, al igual que hicieron con el asalto al hotel Intercontinental hace una semana.

Los fanáticos han reivindicado el atentado en un mensaje en la red social Telegram en el que afirman:

"un mártir con coche bomba alcanzó el primer punto de control cerca del Ministerio del Interior".

El portavoz del grupo Zabihullah Mujahid ha asegurado que en el momento de la explosión había una gran concentración de policías en la zona.

El atentado se produce en medio de una espiral ascendente de ataques terroristas contra objetivos civiles por parte de talibanes y del Estado Islámico (EI) en los últimos días.

El atentado se produce en medio de una espiral ascendente de ataques terroristas contra objetivos civiles por parte de talibanes y del Estado Islámico

El miércoles un ataque del EI contra la sede de Save the Children en Jalalabad (este) acabó con la muerte de cuatro empleados de la organización no gubernamental, un transeúnte y un miembro de las fuerzas de seguridad, así como de los cinco terroristas.

Aunque en los primeros nueve meses del año pasado el cómputo de víctimas civiles por el conflicto descendió en un 6 %, la primera vez que se producía un retroceso desde 2012, las cifras fueron de 2.640 muertos y 5.379 heridos, todavía "niveles altos", según la ONU.