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Nick Wallenda cruza las cataratas del Niágara.

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NIK WALLENDA HACE HISTORIA SOBRE UN CABLE

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Un siglo después, un funambulista cruza las cataratas del Niágara

No se permitían ese tipo de 'aventuras' desde hace un siglo

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Periodista Digital, 16 de junio de 2012 a las 23:25

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Un alambre situado a más de 60 metros de altura los más de 500 metros que unen las dos orillas de la famosa caída de agua
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Nick Wallenda cruza las cataratas del Niágara.

  • Nick Wallenda cruza las cataratas del Niágara.

Empapado en vapor de niebla y con los ojos empañados por la emoción y el esfuerzo, así entró en la historia Nick Wallenda, un funambulista de 33 años que, pasadas las 11.30 de la noche (hora local) de este viernes, se convirtió en el primer hombre en más de un siglo en atravesar las cataratas del Niágara sobre un alambre.

La última persona en hacerlo fue James Hardy en 1896, poco antes de que las autoridades prohibieran el paso entre ambas orillas.

LA GESTA DE WALLENDA

Wallenda completó en poco más de 25 minutos la caminata, realizada en medio de la noche y ante una multitud de miles personas que acudieron al famoso accidente geográfico situado en la frontera entre Estados Unidos y Canadá.

Wallenda inició su histórica caminata poco después de las 22.15 de la noche del viernes (02.15 GMT) en el lado estadounidense de la catarata Horseshoe (Herradura), la mayor y más conocida de las caídas de agua que componen las cataratas de Niagara.

El funámbulo, que forma parte de una de las dinastías de trapecistas y funámbulos más conocidas de Estados Unidos, llegó al lado canadiense de la catarata Horseshoe entre los gritos de alegría de la multitud.

El momento más peligroso de la caminata de Wallenda se situó en el medio del recorrido donde el muro de rocío que crea la caída de más de 2 millones de litros de agua por segundo es más intenso, lo que redujo significativamente la visibilidad.

A esto se añadió la humedad acumulada en el cable, de sólo 5 centímetros de anchura, lo que aumentó el riesgo de un resbalón.

A los tres minutos de iniciar su caminata, el equilibrista llegó a la orilla del río Niagara, y se situó de forma directa sobre los rápidos que conducen directamente a la caída del agua.

A los 8 minutos del inicio, Wallenda llegó al borde la catarata Horseshoe e inició su caminata por la llamada "zona húmeda". Lo único que el equilibrista podía ver en ese momento cuando miraba a sus pies era una masa blanca de agua 60 metros por debajo del cable.

Durante la caminata Wallenda fue capaz de hablar con su padre, Terry, con quien estaba conectado con una radio y que le daba ánimo a la vez que el funámbulo comentaba las condiciones que estaba encontrando.

"Lo único con lo que no estoy contento es el péndulo donde está la estación meteorológica" comentó Wallenda a su padre en referencia a un dispositivo colgado del cable sobre el que caminaba mientras repetía "gracias Jesús".

A mitad del recorrido, el cable, que pesaba 6.000 kilogramos, alcanzó su parte más baja. En ese punto se podía observar el agua acumulada en el cable y cayendo en grandes cantidades.

"Está realmente mojado" le dijo Wallenda a su padre.

A partir de ese punto, Wallenda inició un lento ascenso, completamente empapado de agua por el rocío de la catarata hasta llegar al lado canadiense de Horseshoe.

A los 20 minutos del inicio de su caminata, Wallenda entró en el lado canadiense de la catarata. Todavía tenía por delante otros 10 minutos, literalmente cuesta arriba.

Tras pasar el ecuador de su caminata, Wallenda fue preguntado cómo fue el paso por la pared de rocío en el centro.

"Era muy difícil concentrarse. El viento en una dirección, el rocío en otro. Ese viento era realmente un desafío, más de lo que esperaba", comentó Wallenda.

A pocos metros del final, poco antes del minuto 24, Wallenda se paró, se inclinó sobre el cable y levantó un puño en señal de triunfo, sabiendo que había superado lo más difícil y que estaba a punto de convertirse en historia al ser el primer hombre en cruzar las cataratas de Niagara sobre un cable.

Wallenda dio los últimos pasos sobre el cable corriendo y fue recibido por las autoridades migratorias canadienses, para formalizar la obligación burocrática de presentar su pasaporte.

Cuando una agente le lanzó la típica pregunta "¿cuál es el propósito de su visita (a Canadá)?", Wallenda respondió: "Inspirar a gente de todo el mundo".

Poco antes de iniciar la caminata, Wallenda declaró que estaba "muy entusiasmado" y que era un sueño convertido en realidad.

Preguntado por qué no estaba nervioso, Wallenda dijo: "sé que tengo la destreza y el entrenamiento" para completar la caminata.

En contra de su voluntad, y por presiones de la cadena de televisión estadounidense ABC que patrocinó el espectáculo, Wallenda realizó la caminata con un arnés de seguridad.

En 1978, su bisabuelo Karl falleció mientras intentaba cruzar los más de 90 metros que separan los dos edificios del Hotel Conrad de San Juan, en Puerto Rico.

El año pasado, Nik Wallenda y su madre, también equilibrista, realizaron ese mismo recorrido, a la vez, para rendirle homenaje.

Ahora Wallenda, de 33 años y cuyo nombre está asociado con un récord Guinness por atravesar en bicicleta en 2008 la cuerda floja más larga y elevada del planeta, puede añadir con orgullo una nueva hazaña a su historial.

 



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