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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, protagonizó este viernes un nuevo momento incómodo para las relaciones de su país con el resto del continente americano, y lo hizo nada menos que durante un evento celebrado en Washington en el marco del Mes Nacional del Legado Hispano, informa la revista 'Time'.

Mientras hablaba con los periodistas sobre Puerto Rico, el mandatario intentó imitar el acento más coloquial de sus habitantes para pronunciar las dos consonantes consecutivas en el nombre de la isla, según recoge RT.

También rezamos por la gente de Puetto Rico,

dijo Trump y todavía agregó al poco:

Amamos a Puetto Rico.

Después de que el mandatario pronunciara el nombre de la antilla de esa manera por segunda vez, los periodistas empezaron a reír y así lo hizo también la primera dama, Melania Trump, que se encontraba a su lado y al principio no expresó ninguna emoción.