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Donald Trump y Melania. WH

Está arrasando desde principios de 2018 'Fuego y furia: dentro de la Casa Blanca de Trump', un libro que narra los sucesos más escabrosos e íntimos del actual presidente de Estados Unidos. Según relata, el matrimonio Trump está roto tras las innumerables infidelidades del magnate.

Pese a que Donald Trump (71) intentó por todos los medios que el libro no fuese publicado, finalmente ya está en las librerías y está siendo un éxito. El ejemplar, escrito por Michael Wolff (64), destripa la vida del multimillonario, un hombre que nunca quiso ser presidente y que tan solo quería ganar popularidad para abrir su propio canal de televisión.

Además, el libro ahonda en la relación entre Trump y su esposa.

Según señala en sus páginas, el magnate se limita a alabar el físico de Melania Trump (41) en público pero no la quiere:

"Melania está harta de ser una esposa trofeo. Ella aceptó casarse con él porque a los 27 años su carrera sobre las pasarelas estaba acaba debido a su inexpresividad".

El polémico ejemplar explica también las "múltiples infidelidades" que la Primera Dama ha tenido que soportar durante sus 12 años de matrimonio, y aunque al principio era sumisa para "agradecerle" que se hubiera casado con ella, Melania terminó cansada de sus salidas de tono y acabó teniendo relaciones extramatrimoniales.

Así las cosas, y según el escritor, Trump y Melania duermen en camas separadas desde hace años, siendo el segundo matrimonio de la Casa Blanca después de los Kennedy que lo hace.

Sin embargo, no son los affaires del presidente lo que más le duele a la exmodelo, sino sus frases sexistas, tales como:

  • "Si eres famoso puedes hacer lo quieras, incluso cogerlas del coño".
  • "Cuantos más años de diferencia haya en el matrimonio, mejor aceptará que le seas infiel".

Unos comentarios que el propio Trump ha espetado públicamente y con las que su esposa se sintió muy humillada.

Unas informaciones que el periodista y escritor Michael Wolff ha averiguado tras varios años ganándose al personal de la Casa Blanca y siendo invitado a numerosos actos y cenas.

Además, el ejemplar define a Donald Trump como "una persona nada preparada para gobernar y muy inestable emocionalmente", y asegura que tiene unas peculiares manías en su dormitorio: no deja que nadie toque sus sábanas, ni siquiera para cambiarlas por otras, y le gustaría poner un candado en su puerta, pero por motivos de seguridad no se le ha permitido.