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Bernard Tapie y Nicolas Sarkozy. FR

El culebrón político-económico que lleva protagonizando el empresario y político francés Bernard Tapie desde hace más de dos décadas está a punto de escribir su capítulo final.

La Corte de Casación ha condenado este jueves 18 de mayo de 2017 a Tapie a reembolsar los 403 millones de euros que recibió en 2008 en un controvertido arbitraje privado para saldar el litigio sobre la venta de Adidas a comienzos de los años 90.

La sentencia es definitiva, lo que obliga ahora al empresario a diseñar un plan para explicar cómo piensa devolver un dinero que le otorgó el Gobierno de Nicolas Sarkozy y que ha arrastrado a juicio a su ministra de Economía y hoy jefa del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde. Su falta de liquidez sin embargo hace presagiar que el desenlace final tardará aún un tiempo en producirse.

El tribunal rechazó el recurso del expresidente del Olympique de Marsella, que había recurrido una decisión judicial anterior también le era desfavorable. Se trata de un nuevo revés para el exministro, de 74 años, que se ha pasado las últimas dos décadas de litigio en litigio por este asunto en el que la política y el dinero se entremezclaron desde el principio.

Todo se remonta a comienzos de la década de los 90, cuando el entonces presidente, el socialista François Mitterrand, le ofreció en 1993 un puesto en su Gobierno.

Pero para ello Tapie, que era diputado por Marsella desde 1988, se vio obligado a vender la empresa de ropa deportiva alemana Adidas que había adquirido en 1991, para evitar oficialmente un conflicto de intereses.

Tapie confió la operación al banco semipúblico Crédit Lyonnais (CL) y cerró la venta por 318 millones de euros.

Pero dos años después, Tapie demandó a CL, argumentando que la entidad le había engañado porque revendió sus acciones a un precio muy superior sin comunicárselo y ocultó las plusvalías en paraísos fiscales. El empresario reclamó 229 millones más por plusvalías no percibidas.