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Angela Merkel, otra vez canciller de Alemania. BD
El AfD se lleva aquel electorado de Merkel que está resentido con su decisión de la canciller de abrir las fronteras en del país en 2015 a más de un millón de refugiados

Otro mandato de Angela Merkel, aunque más debilitada y sin los socialistas. La actual canciller alemana y candidata de los democristianos, que lleva doce años en el poder, gana las elecciones federales con un 32,9 % de los votos; mientras que los socialistas de Martin Schulz obtienen el 20,5 %, su peor resultado, y descartan una cuarta alianza con la canciller.

Sin duda, la noticia de estas elecciones es que se confirma la entrada en el Bundestag (cámara baja) por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial de un partido ultranacionalista y de extrema derecha, como es Alternativa para Alemania (AfD), de Alexander Gauland.

La formación populista, que con su discurso nacionalista, antiinmigración y antiislam se ha beneficiado de las críticas a la gestión migratoria de la canciller, se postula como la tercera fuerza más votada, con un 13% de votos y cerca de 80 escaños.

Partidos principales tradicionales

Detrás de AfD, y en este orden, aparecerían los liberales del Partido Demócrata Libre (FDP), con un 10,7 %; los izquierdistas poscomunistas de La Izquierda, con el 9,2 %; yen último lugar, los ecologistas de Alianza 90/los Verdes, con un 8,9 %.

El electorado alemán ha castigado la gestión de la Gran Coalición (formada por los socialistas y los democristianos) que ha liderado el país durante tres mandatos seguidos.

Respecto a los comicios de 2013, los dos partidos principales registran pérdidas históricas. La Unión Cristiana Demócrata (CDU) de Merkel, junto a su formación hermana de Baviera, la Unión Social Cristiana (CSU), pierden 8,6 puntos, mientras que el Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD) de Schulz bajó 5,2 puntos.

Como anticiparon las elecciones regionales del año pasado ­-donde el AfD entró en 13 de 16 parlamentos- , los conservadores liderados por la actual canciller sufrieron un gran revés por parte los ultraderechistas.

El AfD, que se presenta como el gran ganador de la jornada, al subir 8,2 puntos respecto a los anteriores comicios federales, se lleva aquel electorado de Merkel que está resentido con su decisión de la canciller de abrir las fronteras en del país en 2015 a más de un millón de refugiados.

El partido populista de derechas también ha seducido a los desencantados del socialismo alemán, parte de la clase obrera.

El AfD agregó votantes, en primer lugar, de aquellos que antes se abstenían a acudir a las urnas, como forma de protesta o por apatía, que representan 1.280.000 votos; después, los 1.070.000 votos que proceden de la Union de Merkel; y en tercer lugar, los 500.000 votos migrados del SPD.

La formación ultraderechista se ha vendido como la única oposición real a los partidos tradicionales, un discurso que, además de la oratoria antiinmigración, ha calado en una parte de la sociedad alemana que está harta de ver "más de lo mismo" -Angela Merkel repite por cuarta vez consecutiva mandato.

Hacia esta cuestión apuntó en sus primeras declaraciones tras conocerse los resultados el cocandidato de AfD, Alexander Gauland, que aseguró que los alemanes recuperarán su país y su pueblo. "Que se cuide este Gobierno porque iremos a por él", advirtió.

El SPD rechaza la Gran Coalición; bienvenida "Jamaica"

Los conservadores de Merkel necesitan formar coalición con al menos uno o dos partidos para alcanzar la mayoría parlamentaria de más del 50% de los votos.

Tras conocer los resultados, Martin Schulz descartó unirse a la Grosse Koalition (gobierno formado por los dos partidos más votados), lo que deja en el aire la incógnita de quiénes serán los socios de Gobierno que permitirán la nueva legislatura de la canciller de 63 años que, de terminarla, llevará 16 años en el poder, equiparándose sólo con Helmut Kohl.

La "tarea" del SPD ahora es "liderar la oposición", dijo el candidato socialdemócrata tras obtener su peor resultado en unas elecciones generales desde 1949. "Hemos fallado en nuestro objetivo", reconoció Schulz, que consideró que el SPD no ha sabido "convencer" a su base electoral tradicional.

Con un Parlamento de 690 diputados y ante la negativa de los socialistas, al CDU/CSU, que ha obtenido 238 escaños, le queda la única opción viable de formar un inédito tripartito en la cámara baja es con los liberales del FDP, con 78 diputados, y los ecologistas de Alianza 90/Los Verdes y sus 65 asientos, dos menos que la Izquierda.

La coalición, con la cual Merkel obtiene la mayoría absoluta parlamentaria, lleva el exótico nombre de Jamaica, por la combinación de colores que forman los socios: negro de los conservadores, amarillo de los liberales y verde de los ecologistas.

Los comicios de este 24 de septiembre de 2017 dejan el Bundestag más fragmentado de las últimas décadas, ya que por primera vez desde 1953 contará con seis grupos parlamentarios, con la inestabilidad que esto comporta en un país que lleva décadas presumiendo de gozar la estabilidad más fuerte de Europa.

El estreno en la cámara de la ultraderechista AfD y el retorno del Partido Liberal, liderado por Christian Lindner, amplian el espectro parlamentario, que en la pasada legislatura formaron cuatro grupos.

Unos 61,5 millones de alemanes estaban convocados a las urnas, de los cuales, un 75,9% ejerció su derecho a voto. La participación se mantuvo ligeramente superior (0,4 puntos) a la de los comicios anteriores a pesar de las advertencias de la mayoría de políticos ante una sospechada apatía del electorado.

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