Mundo
El ministro del Interior de Italia, Matteo Salvini. EF
Salvini, a la Unión Europe: "O hacen algo, o que se callen para siempre"

El choque diplomático que ha iniciado el nuevo ministro del Interior italiano, Matteo Salvini, parece que no va a terminar con el Aquarius dirigiéndose a Valencia para desembarcar a los 629 migrantes que tiene a bordo.

En una dura comparecencia en el Senado italiano para dar explicaciones sobre la polémica decisión de cerrar los puertos italianos, el ultraderechista ha cargado contra la Unión Europea, contra Francia e incluso ha querido avisar al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que deberá seguir ofreciéndose a ayudar a Italia en esta crisis.

“Agradezco a nuestros amigos españoles y agradezco el buen corazón del presidente Sánchez.

Supongo y espero que ejercitará su generosidad también en las próximas semanas, teniendo un amplio margen para hacerlo”.

Así ha ironizado Salvini, ya que dice que Italia “acoge a 170.000 migrantes y España a 16.000”.

En septiembre del año pasado, España estaba en los últimos puestos de la UE respecto al cumplimiento de la cuota de acogida obligatoria de refugiados desde Grecia e Italia, que era del 13,7% (habían llegado 1.279 de los 9.323 comprometidos).

El vicepresidente italiano, que estos días está apareciendo como el verdadero mandatario de este país, también ha tenido palabras para la Unión Europea.

"O hacen algo, o que se callen para siempre".

Italia pide a Europa que actúe para aliviar sus responsabilidades en la acogida de migrantes, después que consideren que se les ha dejado solos en la llegada de más de 600.000 personas a sus costas en los últimos años.

La táctica parece una manera de forzar a los Estados europeos a extender la mano en el próximo encuentro que mantendrán los líderes de la UE en Bruselas los próximos 28 y 29 de junio.

Entre las únicas voces que le apoyan por el momento se encuentra el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, con unas relaciones muy difíciles con Bruselas.

"Cuando leí las noticias me ha salido un suspiro y dije, ‘finalmente'".

El Aquarius ha puesto rumbo ya hacia València, donde deberá llegar este fin de semana.

Italia no ha tenido el mismo trato para un barco de la Guardia Costera italiana que ha atracado hoy en un puerto de Catania, en Sicilia, desembarcando 932 migrantes y dos cadáveres.

Los inmigrantes que han llegado a Catania fueron rescatados el pasado domingo en siete operaciones distintas por embarcaciones de la misión europea EUNavforMed y algunos mercantes y después transbordados a la patrullera de la Guardia Costera Diciotti.