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Una historia macabra.
El 1985, un bebé de 17 meses había sido torturado y asesinado. Fue calificado por el juez que atendió el caso como "el peor crimen de esta tierra"

Pueblo: New Tredegar. Condado: Welsh. Población: 4.966 habitantes. País: Gales. Actividad principal: minería. Pasatiempo favorito: conocer todo sobre los vecinos. Hasta sus secretos mejor guardados.

Eso fue lo que ocurrió en New Tredegar, seis semanas atrás, cuando un nuevo vecino arribó al lugar.

Un minúsculo pueblo acostumbrado a una vida monótona, aburrida, donde todo el mundo conoce las miserias de los demás. Y donde ser nuevo debe acompañarse de una completa confesión.

David Gaut, de 54 años, era el nuevo. Se mudó en soledad a una de las casas clonadas de una planta que daban algo de vida a una de las tímidas colinas que asoman en el pueblo. El pequeño alojamiento era alquilado por el gobierno, algo normal en esa parte de la calle Long Row. Sus habitantes iban y venían, cambiaban todo el tiempo.

Al principio, se mostró como un hombre tranquilo. Reservado. Hasta que cometió el error de deslizar que en una oportunidad había estado en prisión. Inquietos, los vecinos comenzaron a mirarlo de manera diferente. Y a investigar qué delito había cometido para haber purgado años tras las rejas.

El sábado pasado, su cadáver fue hallado en el interior de la casita que el gobierno le había otorgado. Había sido asesinado. Tres vecinos fueron detenidos de inmediato, sospechados de haber terminado con su vida. Ellos son David Osbourne de 51 años, Ieuan Harley de 23 y Darren Evesham de 47.

Pero la historia no terminaría allí. El secreto que guardaba Gaut se remontaba a 33 años atrás. Es que en 1985 un crimen había paralizado y horrorizado al Reino Unido.

Ese año un bebé de 17 meses había sido torturado y asesinado. Fue calificado por el juez que atendió el caso como "el peor crimen de esta tierra".

Chi Ming Shek, Marky, fue asesinado por David Gaut
Chi Ming Shek, Marky, fue asesinado por David Gaut

Gaut había sido condenado y sentenciado a vivir el resto de sus días en la cárcel por el asesinato del bebé de su novia. En 2017, el criminal fue liberado y enviado a ese rincón del sur de Gales. Los vecinos lo supieron y tomaron cartas -extremas- en el asunto.

Los vecinos comenzaron a hablar entre ellos.

"No queremos pedófilos o asesinos de niños, ¿quién los quiere cerca?", dijo uno de ellos sin revelar su nombre al diario The Sun.

  "Hubo muchos rumores por aquí, y algunos recordaban al bebé asesinado", dijo otro de los habitantes de New Tredegar.

El homicidio había sido a unos pocos kilómetros al sur del pueblo, en Rhymney Valley, Caerphilly. Jane Pickthall tenía 18 años cuando conoció un camarero chino con quien en 1983 se mudó a Gales.

Tuvieron dos hijos: el mayor se llamó Chi Ming Shek, Marky. Tiempo después la pareja se rompió y ella se quedó con los pequeños en un apartamento cercano.

En 1984 Pickthall y Gaut se enamoran. En octubre, el hombre se muda junto a ellos. Todo parecía normal. Para ella, su nuevo novio era "maravilloso".

Tanto confiaba ella en él que la noche del 28 de febrero de 1985 decidió salir a comer con amigas y dejar sus hijos al cuidado de su nuevo amor.

Jane Pickthall saliendo de la corte donde se juzgó al homicida de su pequeño hijo Marky. El crimen conmovió al Reino Unido
Jane Pickthall saliendo de la corte donde se juzgó al homicida de su pequeño hijo Marky. El crimen conmovió al Reino Unido

Esa noche, los vecinos del apartamento escucharon todo tipo de ruidos.

"Para mí sonaban como puertas cerrándose, o pies marchando en el suelo… muy ruidoso", relató una de las testigos durante el juicio de acuerdo al diario Wales Online.

A la 1.30 am, cuando Pickthall retornó a su hogar todo estaba tranquilo, se acostó al lado de su novio y tuvieron sexo. Una noche soñada.

Sin embargo, en el cuarto de al lado, Marky estaba muerto. Su madre lo descubrió la mañana siguiente, cuando lo vio aplastado debajo de un ropero. Desesperada, no supo qué hacer. Lo abrazó durante alrededor de una hora hasta que salió del shock en el que se encontraba y gritó por ayuda.

Los fiscales acusaron a Gaut de haber asesinado al pequeño y después de montar toda una escena para que pareciera un accidente doméstico. Nada de eso.

Los resultados forenses demostraron que el niño había sido torturado y golpeado hasta la muertePickthall no dudó. Supo desde un inicio que su novio, con quien había tenido sexo hacía pocas horas mientras su hijo estaba muerto, había matado a Marky.

"No tenía dudas en mi cabeza de que David era culpable de asesinar a mi hijo", dijo ante la corte la mujer aquel verano de 1985.

El 18 de julio de ese año, la Justicia lo encontró culpable. "La persona que usted ha matado era un pequeño bebé indefenso y la corte encontró que usted no sólo lo asesinó sino que también lo torturó", leyó el juez al sentenciarlo a prisión perpetua. Cumplió 33 años tras las rejas.

Cuando llegó a su asignada casa en Long Row no ocultó que era un ex convicto. Pero no fue claro al contar la historia y a cada vecino le relataba un hecho diferente, lo que hizo despertar las sospechas entre todos.

Pero un vecino que ingresó en su casa comenzó a descubrir la mentira. Leyó al pasar su nombre completo en una correspondencia que estaba sobre su mesa: David Tracy Gaut. Acto seguido, muchos curiosos comenzaron a colocar esos tres nombres en Google. La verdad salió a la luz. "Supimos qué le había hecho al bebé. No podíamos creerlo".

Vecinos decidieron terminar con su vida. No lo querían más en su pueblo. Estaban indignados. Tres de ellos, ahora enfrentan cargos por homicidio.

La familia de Marky, en tanto, no estaba al tanto de la liberación de Gaut. "Ha sido un shock para todos. Nunca nos dijeron que había sido liberado o que estaba bajo libertad condicional, o que había sido encontrado muerto", dijo George, hijo de Pickthall. Jane no habló hasta el momento. No sale de su asombro.

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