Ocio y Cultura
Albert Boadella. EF
Guernica tiene su gracia, pero no lo tendría en casa. No se puede juzgar ni como obra de arte, son unos garabatos. Es un mito

Cuesta creer a Albert Boadella cuando asegura que su intención no es provocar. Pero si él lo dice así... En cualquier caso, cada intervención del dramaturgo catalán -y desde hace unos días presidente de Tabarnia- destila causticidad y sorna y altera los nervios de más de uno.

Este 26 de enero de 2018, en la presentación de su primera ópera como autor, «El pintor», el objetivo de sus dardos fueron 'los pijos del mundo actual'.

Boadella no quiere hablar de Cataluña, al menos de momento, mientras esté programada su nueva obra, que estará en los Teatros del Canal de Madrid del 8 al 11 de febrero y que ya ha agotado todas sus entradas.

Una ópera sobre el pintor en la que le dibuja como "el destructor de la pintura".

"Por donde pasó él no ha vuelto a crecer la pintura. Era el gran industrial de la pintura", explicaba Boadella en octubre del año pasado cuando presentó en el mismo escenario

"¿Cómo es posible que una persona tan capacitada pudo hacer la cantidad de mierdas que hizo?".

"Picasso arrancó bien, pero tres cuartas partes de su obra son, permítanme la expresión, una mierda; aunque hasta en ellas hay gracia, porque fue un grandísimo y dotadísimo pintor".

"Supongo que es fruto del dinero. Las tres cuartas partes de su producción es una mierda. Sólo se salva su trabajo en grabado y toda su primera época. Incluso en las mierdas tiene cierta gracia. El Guernica es el primer grafiti de la historia que sin el ámbito fascista no sería importante. Guernica tiene su gracia, pero no lo tendría en casa. No se puede juzgar ni como obra de arte, son unos garabatos. Es un mito. Si se lo considera es por su valor político de bandera contra el fascismo".

«Lo he pasado bien al escribir esta desmitificación de Picasso», confesó el dramaturgo, que hace años ya abordó en una de sus obras teatrales a otro artista: Salvador Dalí.

Es inevitable que, con la espiral catalanista en que está envuelta España, se le preguntara a Boadella por Tabarnia, de cuya república ha sido proclamado presidente.

Pero, emulando a su «admirado» Jordi Pujol, el dramaturgo entonó su particular «aixó no toca».

«Hasta que no pase el estreno de la ópera no voy a hacer ninguna declaración sobre Tabarnia».

«¿Y qué opina sobre Puigdemont?», insistió una informadora.

Sonrisa compasiva.

«Eso es querer entrar por la tangente; tampoco voy a hablar hasta pasado el estreno».

Albert Boadella se presenta como presidente de Tabarnia en el exilio