Ocio y Cultura
Angelina Jolie y Brad Pitt.

El anuncio de ruptura del matrimonio formado por Brad Pitt (53) y Angelina Jolie (42), en septiembre del pasado año, cayó como una bomba debido a su impacto mediático y la idílica imagen que ambos proyectaban juntos.

De hecho, su relación había fascinado al público desde sus inicios, en 2005, cuando Brad abandonó a Jennifer Aniston (48) y se largó a una playa africana con Angelina, con quien, poco después, formaría una gran familia de seis hijos.

La causa de la ruptura de la pareja, que se conoció rodando la película «Mr and Mrs Smith», según explicó la propia Jolie a la policía, fue un incidente entre el mayor de sus vástagos, Maddox (16) y Brad Pitt cuando viajaban en su avión privado.

Si los primeros capítulos de su relación parecían propios de una novela rosa -con sus románticos paseos por el mundo, la llegada de sus hijos o su boda en su château del sur de Francia-, su proceso de divorcio, ahora paralizado, ha sacado a la luz episodios realmente sórdidos.

La parte vulnerable

Como relata MARÍA ESTÉVEZ en 'ABC' este 13 de agosto de 2017, muerto el amor, la guerra entre ambos a lo largo de los últimos meses ha sido cruenta, al tiempo que liquidaban el imperio económico que levantaron juntos, valorado en 500 millones de euros, con sus propiedades repartidas por todo el mundo.

Pitt, quien en todo este tiempo se ha mostrado como la parte más vulnerable, confesó sus adicciones en la revista «GQ», debido a la presión de no poder ver a sus hijos.

Mientras, una orgullosa Angelina se encerraba en su mansión de Malibú, en compañía de su prole y de sus abogados (equipo capitaneado por la temible Laura Wasser) para dar la puntilla a su antaño ejemplar matrimonio.

Pero la ruptura a ella también le está haciendo mella física y psicológicamente: en una reciente entrevista que concedía a «Vanity Fair», la actriz y directora ha confesado que durante el conflicto con su ex ha sufrido una parálisis facial transitoria. Cabe recordar que Angelina Jolie en su día se sometió a una doble mastectomía y la extirpación de los ovarios para prevenir el cáncer que acabó con la vida de su madre.

Ahora, Jolie y Pitt han informado que van a detener su proceso de divorcio. «Puede que no llegue, los papeles se han retirado», confirmaba una fuente de la pareja a la revista «US Magazine».

La demanda de divorcio está sin firmar.

"Nunca estuvieron realmente convencidos de seguir su curso".

No se trata, pues, de una reconciliación. Según ha publicado «Entertainment Weekly», con la confianza de contar con otra fuente cercana a «Brangelina»:

«hay una pausa en el proceso de separación, pues los dos quieren lo mejor para sus hijos y esa prioridad puede cambiar el rumbo de sus decisiones. Ambos están demostrando el amor que sienten por su familia».

Cortina de humo

De cualquier modo, tanto Brad Pitt como Angelina Jolie siempre se han mostrado hábiles a la hora de manejar a los medios a su antojo.

Con su «no divorcio» han levantado una cortina de humo que ha disipado las críticas vertidas contra la actriz y directora tras su entrevista en la revista «Vanity Fair» en la que se daba a entender que para su última película, «First they killed my father» -sobre el genocidio de dos millones de personas cometido por los jemeres rojos en Camboya, en los años 70-, que distribuirá Netflix, el equipo de casting fue cruel con los niños camboyanos seleccionados para el rodaje.

Al parecer, se ofrecía dinero a niños de «orfanatos, circos y escuelas de barrios pobres», para quitárselo después y provocar unas reacciones de desesperación que se grababan.

En concreto, «Vanity Fair» señala el caso de Srey Moch Sareum, la niña que logró el papel de Loung Ung -la autora del libro en el que se basa la película-, quien, con la intención de pagar el funeral de su abuelo con el dinero que se le ofrecía, reaccionó con una intensa emoción al creer que no recibiría nada.
Respuesta a las críticas

Jolie, productora y realizadora del filme, así como enviada especial del Alto Comisionado de la ONU para los refugiados, no tardó en emitir un comunicado en el que señalaba: «Se tomaron todas las medidas para garantizar la seguridad, comodidad y bienestar de los niños en la película, desde las audiciones hasta la producción».

También afirmó que padres, tutores y representantes de organizaciones no gubernamentales estuvieron presentes durante las audiciones. «Me molesta que un ejercicio fingido en la improvisación de una escena real en la película se haya descrito como si fuera un escenario real», dijo Jolie. «La sugerencia de que lo niños hubieran cogido dinero real para la prueba es falsa y perturbadora. Me sentiría indignada si esto hubiera sucedido», aclaró.

Desde bastidores, su ex (o casi) mantiene un aire indiferente ante las críticas contra Jolie, al tiempo que se sacude los rumores que le vinculan con otras actrices. A día de hoy, según «US Weekly», ambos parecen haber cambiado, y ello podría ser una clave más del «no divorcio».

Mientras que Brad Pitt permanece sobrio, Angelina Jolie parece que ha suavizado su postura respecto a su ex «porque todavía le ama», asegura la publicación. ¿Será todo esto suficiente para reconstruir un matrimonio con tantos escombros?