Ocio y Cultura
Melanie Griffith con Antonio Banderas. EP

Pocas cosas son tan malas como los disgustos amorosos. Por lo menos para algunos, como Melanie Griffith, ex de Antonio Banderas.

La actriz, que ya tiene 60 años pero no los aparenta en absoluto, ha sorprendido a todos al confesar que sufrió esta dura enfermedad durante su relación con el bello español (Antonio Banderas pega una patada en la boca a los 'gilipollas' de Podemos).

Al parecer, la intérprete tuvo una serie de crisis a bordo de un yate en el Festival de Cine de Cannes en 2011, a partir de las cuales le diagnosticaron la enfermedad, una dolencia que dice haber mejorado tras divorciarse del actor español.

"Tuve una crisis muy fuerte y me llevaron al hospital y poco después me dejaron regresar al barco. Y entonces tuve otro ataque y tuvieron que ingresarme de nuevo, fue entonces cuando me hicieron un electroencefalograma y empezaron a tomárselo en serio. Cuando volví a Estados Unidos me diagnosticaron epilepsia. Nadie me había dicho que pudiera padecer algo como eso en 20 años, nadie me prestó suficiente atención como para descubrirlo".

La intérprete ha asegurado que no ha padecido ningún ataque en los últimos años por lo que parece que todo apunta a que ha aprendido a controlar sus niveles de estrés.

De hecho, Melanie piensa que uno de los momentos que le han ayudado a esa mejoría es su divorcio con Antonio en 2014.

"Me divorcié, lo cual resultó ser extremadamente sanador en mi caso".

Hay quien ha llegado a pensar que se trata de una broma o de una indirecta, ya que suele proyectar una imagen de cordialidad absoluta y admiración por su ex marido.

Por último, la actriz ha afirmado que las últimas pruebas médicas determinaron que ya no sufría epilepsia:

"Hicieron todos los test posibles en mi cerebro. No podían encontrar la epilepsia; no podía encontrar nada que estuviera mal. Así que era estrés, mi cerebro es un desastre, ya me entendéis".

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