Corinna zu Sayn-Wittgenstein.
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La bella aristrocrata alemana que tanto dio que hablar a raíz del viaje del Rey Juan Carlos a Botsuana, continúa con su vida en la capital inglesa ajena a los rumores suscitados en nuestro país.
Corina que saltó a las portadas de la prensa española como la amiga especial que acompañaba al Monarca en su polémica cacería en el país africano, parece haber trasladado su residencia a Londres donde intenta llevar una vida lo más discreta posible.
Recuerda Elsemanaldigital que en su día se publicó que, ante la polvareda levantada, el Rey cortó por lo sano y terminó fulminantemente su relación con ella, de quien se llegó a decir que vivía incluso en Madrid, muy cerca de La Zarzuela.
A sus cuarenta y siete años, Corina es una mujer atractiva, con una llamativa melena rubia, una estilizada silueta, una educacion exquisita y unos gustos muy caros. Además la aristocráta comparte con el Rey una de sus grandes pasiones, la caza.
Pero en esta ocasión, la presa fue ella. La alemana fue cazada sin maquillaje por los paparazzi a la salida de la prestigiosa boutique de Manolo Blahnik en el centro de Londres tras adquirir varios pares de zapatos. Y eso que ahora las aguas corren mucho más calmadas...
La que no está dispuesta a desperdiciar el parentesco real del que ahora goza es Katrina Darling, prima lejanda de Kate Middleton. Entre sus méritos se encuentran los de ser actriz, bailarina y modelo, y ahora vuelve al candelero tras aparecer en la portada de Playboy del número de septiembre.
En el reportaje, la "artista" de 22 años aparece posando para la cámara vestida con un insinuante conjunto de lencería negra, mientras el peinado y el maquillaje de sus ojos parecen haber sido estratégicamente copiados del look de la mujer del Príncipe Guillermo.
Aunque no han sido confirmadas las cifras, la prensa inglesa asegura que para convertir a Katrina en ´conejito´ Playboy la revista de Hugh Heffner podría haber desembolsado una cantidad que ronda las seis cifras, una cantidad que el magnate espera recuperar debido a la popularidad de la bailarina de burlesque.
En el reportaje fotográfico, que ocupa ocho páginas, la prima de Kate y Pippa (a quienes, por cierto, ha reconocido que ni siquiera conoce) aparece en una de las poses en top less sobre una alfombra de piel de oveja.
Catalina y su prima díscola son, en realidad, primas segundas. La abuela de Katrina es la hermana del abuelo de la princesa, quien no sabemos cómo se habrá tomado el destape de su parienta, más preocupada por conseguir contratos y actuaciones a costa de la duquesa de Cambridge que a intentar un acercamiento con su prima.