Ocio y Cultura
Antonio David Flores tiene deudas con Hacienda. PI

Rocío Carrasco es una Campos más. Ambas partes se consideran de la familia aunque, en realidad, solo les una una profunda amistad desde hace años. Por eso siempre están cuando una u otras se necesitan. Tienen una especie de pacto emocional por el que se cubren en tiempos coléricos. Es el caso. María Teresa Campos sigue hospitalizada en la Fundación Jiménez Diaz y hasta allí han acudido sus principales amigos.

Rocío no quiso ser menos. La hija de Rocío Jurado se trasladó, junto a su inseparable Fidel, hasta el hospital para interesarse por los últimos acontecimientos. Saber cómo se encontraba su madre postiza y poder, incluso, verla para transmitirle su energía. Lo que parece un acto de generosidad propio de quién tiene un buen corazón, se ha convertido en una nueva polémica.

Las redes sociales -y Antonio David- parecen indignados con la premura y la entrega de Rocío. Se preguntan por qué no actuó de la misma manera el día en que tuvieron que ingresar a su hijo. El propio Antonio David confirmaba que la madre de su hijo no había acudido al centro hospitalario ni se había preocupado de lo sucedido. Entonces, ¿por qué sí con María Teresa?