Ocio y Cultura
La familia del entonces presidente Zapatero, con el matrimonio Obama, en Nueva York. WH

Hace una semana Mariano Rajoy asistía a la graduación de su hijo mayor, que se supone pone rumbo a la universidad tras acabar el bachillerato.

El sucesor de Zapatero vivía junto a Viri, su mujer, el importante momento familiar, una de las pocas noticias que atraen el foco hacia los chicos del presidente, como cuando le atizó a su chaval una doble colleja en la Cope hace dos años por meterse con Manolo Lama.

No sabemos qué va a estudiar Mariano Rajoy Junior pero sí podemos contar qué han hecho las famosas hijas de Zapatero con sus vidas. De los de Aznar ya sabemos mucho.

Miércoles 23 de septiembre de 2009. Son aproximadamente las diez de la mañana en Nueva York (16.00, hora peninsular). Dos adolescentes de 16 y 13 años, una morena y otra rubia, están sentadas en las gradas de prensa y público situadas al fondo de la gran sala de la Asamblea General de Naciones Unidas, acompañadas por una escolta.

Está a punto de producirse una escena histórica: el primer presidente negro de la historia de Estados Unidos va a dirigirse por primera vez al plenario de las Naciones Unidas. Pero el acontecimiento mediático en España lo van a marcar las jóvenes, vestidas de góticas junto al hombre más poderoso del mundo.

Un fotógrafo de Efe dispara su cámara hacia la grada y manda su trabajo a Madrid. A casi 6.000 kilómetros confirman la identidad de las chicas y después se produce una llamada de Moncloa a la agencia de prensa. La foto de las hijas de Zapatero no se publica. La que vimos y desató un tsunami de memes y comentarios fue otra.

Pero después de la apertura de la Asamblea General de la ONU, se produjo la otra imagen, la que sí vio la luz. La Casa Blanca la alojó en la galería que el Departamento de Estado tiene en la web flickr. La foto se tomó en el Metropolitan, donde Barack Obama y su mujer ofrecieron una cena.

En la imagen, de dominio público, tomada por Lawrence Jackson, aparecen Zapatero y su mujer, Sonsoles Espinosa con sus dos hijas, junto a Barack Obama y Michelle.

Como subraya J. Moriarty en un largo y entretenido reportaje que publica Informalia, aquel look con el que Alba y Laura Rodríguez Espinosa acudieron al Museo Metropolitan de Nueva York para acompañar a su padre a un acto oficial forma parte de la historia anecdótica de España.

 No solo porque fueran totalmente de negro, con vestidos largos, botas militares y muñequeras.

Más allá de la inolvidable estética gótica estaba la insólita expresión de las adolescentes en el medio de todo, junto al hombre más poderoso del planeta, el líder del momento, muerto de risa, como su mujer, Michelle, mientras la madre y el presidente del Gobierno de España y padre de las niñas de negro parecían forzar la sonrisa para pasar el bochorno que les estaban haciendo pasar sus hijas, así disfrazadas, y asomándose a la historia de ese modo, como para ganar una apuesta con sus amigas del cole o algo así.

La chiquillada (tenían 16 y 13 años) de las hijas del expresidente de Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero marcó aquel viaje por encima de otros aspectos más formales de la histórica visita. Ambas llegaron a La Moncloa siendo unas niñas: Laura, que ahora tiene 24 años, entró con 11; su hermana Alba, la pequeña es tres años menor: ahora tiene ya 21.

Visto con la perspectiva del tiempo, la travesura obliga a una sonrisa. Posiblemente hoy no se comportarían así, como cuando supuestamente dieron el disgusto a sus padres. Las dos tienen encaminadas sus vidas. Laura y Alba han seguido los pasos de su madre, Sonsoles Espinosa, componente de un coro lírico. El arte les llama más que las leyes. No les agradaba el camino seguido por su padre (el Derecho, la política) y se han preparado en las artes audiovisuales.

Alba, la pequeña, fue portada hace apenas dos años y medio de la revista Diez Minutos. La publicación descubría ya entonces que la joven persigue a famosos cámara en mano. Incluso llegó a acreditarse para asistir como fotógrafa en el Hotel Ritz para cubrir el photocall de la presentación de la película No llores, vuela, donde tuvo la oportunidad de fotografiar a la actriz Jennifer Connelly. Era becaria de la Universidad Europea.

Su preparación les ha costado un dineral a sus padres porque estudió Comunicación Audiovisual y Artes Escénicas en esa privada, la misma que expulsó a María José Campanario de Odontología cuando se descubrió que estaba implicada en asuntos turbios.

La Universidad Europea les salió a los Zapatero por más de mil euros al mes. Todavía no ha terminado.

Hace unos meses, la propia Alba colgó un vídeo en YouTube demostrando sus cualidades interpretativas. No obstante, decidió borrarlo cuando los medios se hicieron eco de las imágenes.

La mayor, Laura, estuvo a punto de hacer Filosofía, pero fue cautivada también por la misma vocación de su hermana, la imagen, y se matriculó en un grado medio en la Escuela Superior de Comunicación, Imagen y Sonido y fichó como becaria en el departamento de producción de la cadena Real Madrid Televisión. 14.400 euros les costaron a los Zapatero los estudios de la mayor. Es el precio del grado medio de Imagen y Sonido en el CEV.

En 2014 se ganó uno euros trabajando como parte del equipo de iluminación de la discoteca Kapital. Aquella imagen de la mayor de los Zapatero en la sala de fiestas madrileña delataba que Laura había dado el salto al mundo laboral y había abandonado el look gótico del que presumió junto a los Obama.

A sus 24 años, la hija mayor del ex presidente del Gobierno sigue adelante con su carrera para convertirse en una experta en el mundo audiovisual. Hace un año entró como becaria en Noho Comunicación, la agencia de Alicia Catalán Heredero, hija del empresario hotelero Antonio Catalán, fundador de la cadena NH y actualmente propietario de la mayoría de AC Hoteles.

Alicia fundó la agencia de comunicación NOHO, que se encarga de los asuntos de prensa de alguna compañía de su padre, entre otras marcas. Laura, hija mayor de José Luis Rodríguez Zapatero y Sonsoles Espinosa, se incorporó a su nuevo trabajo el pasado 5 de septiembre. Forma parte del departamento digital de la empresa donde trabaja con fotografía y edición de vídeo.

"Es tímida, pero es una curranta. Los compañeros están muy contentos con ella", comentaba una fuente mientras insistía en que consiguió este puesto laboral "sin enchufes", pasando el proceso de selección habitual para acceder a la beca laboral a tiempo parcial.