Ocio y Cultura
La Reina Letizia y sus zapatos. CR

Al bodorrio estaba invitada Marta Gayá, la conocida amante del rey Juan Carlos, aunque este 'detalle' quizá no fue el detonante del plantón de tomo y lomo que le dio doña Letizia a don Felipe ese pasado fin de semana en palma de Mallorca.

En es que en esta ciudad se celebró el enlace de la ahijada del soberano, Martina Jaúdenes de Diego, y Luis Abascal Alía. el caso es que estamos ante otro desplante de la soberana, que tampoco gusta de juntarse con los primos Borbón.

El comportamiento de la reina ha causado algún que otro malestar en la pareja. Según da cuenta 'EsDiario', don Felipe ya no sabe qué cara poner cuando le preguntan por su esposa, tampoco qué excusas dar para que sus ausencias sean menos llamativas.

Tiempo atrás, se comentó acerca de una crisis matrimonial. Incluso se dijo que el rey emérito habría aconsejado a su hijo el divorcio. Según parece, su nuera no es santo de su devoción. Es algo que no se molesta en disimular. Tampoco la reina Sofía lo tiene fácil con doña Letizia. Ha intentado acercarse a ella sin demasiado éxito. Aunque no comentó nada, se sabe que se llevó un gran disgusto cuando nació la primera hija del matrimonio. Tanto ella como las infantas estaban convencidas de que se llamaría Sofía.

De hecho, era un nombre que a doña Elena y su hermana Cristina les gustaba mucho pero lo dejaron para que su hermano se lo pusiera a su primogénita, en el caso de que fuera niña. Y lo fue. Sin embargo, por imperativo de doña Letizia, la heredera se llama Leonor. A la segunda de sus hijas si le pusieron el nombre de su abuela paterna.