Ocio y Cultura
Mila Ximénez en la portada de 'Lecturas'. LC

Tremendo, pero parece sincera. Mila Ximénez da su entrevista a 'Lecturas' en su paraíso marbellí y, según la revista, lo hace con nueva imagen y más tranquila que nunca.

Habla aparentemente sin tabúes de sexo y de amor, de Carlos Lozano, y de su pasado en ‘Crónicas marcianas’.

Hace también, a sus 65 años, una revelación impactante: "Podría enamorarme de una mujer".

Mila se ha cortado el pelo y está encantada con su nueva imagen. Después del lifting que se hizo, no descarta volver a pasar por el quirófano.

"Si en abril hay algo que quiero mejorar, lo haré. Ahora estoy más segura de mí misma".

Dice que en Marbella, encuentra el equilibrio que necesita:

"Aquí descanso hasta de mí misma, que a veces no me soporto".

Revela una de las claves de su, a veces, explosiva conducta:

"Cuando estoy cansada no controlo, sale la máquina de triturar y tengo que empezar a disparar, puede ser muy peligroso. Antes, cuando tenía un problema me quitaba el micrófono y me iba, ahora hablo con mis directores y pido un tiempo de distancia."

Reconoce que entre sus vicios está la comodidad: "Cuando viajo tengo que ir al hotel o a la casa más cara".

Afirma que su situación económica no podría ser mejor:

"Ahora podría decir: ‘Ya no trabajo más'. Podría vivir tranquilamente diez años sin tener problema".

Asegura no tener necesidad en estos momentos de compartir su vida con nadie, confiesa:

"Me podría enamorar de un gay o de una mujer. No estoy cerrada a nada".

Con respecto de la reciente operación a la que se ha sometido su exmarido Manolo Santana, dice: "Todo lo malo que le pase a Manolo duele a Alba y lo que le duele a mi hija me duele a mí".

Su casa de Marbella destaca por tener espacios diáfanos, ideales para disfrutar al máximo la visita de sus nietos. "Me lo paso muy bien con ellos. Son muy felices. Como abuela soy blanda, diferente y divertida".

A propósito de su reciente entrevista en 'Chester, evoca enfadada su paso (nada grato) por 'Crónicas marcianas':

"Me avergüenza verme en 'Crónicas marcianas'. No me siento orgullosa. Allí aprendí lo que no hay que hacer".