Ocio y Cultura
Juan Carlos I, rey de España. CR
Titula el libro, para no dejar resquicio a la duda desde la solapa con una frase acongojante: 'El Rey de las 5.000 amantes'

Nunca fue este militar un tipo capaz de controlar su boca y a la vista de lo que ha generado, da la impresión de que tampoco lo hace con su pluma. Titula el libro, para no dejar resquicio a la duda desde la solapa con una frase acongojante: 'El Rey de las 5.000 amantes'.

Habla de Juan Carlos I y según cuenta Amadeo Martínez Inglés, coronel retirado del ejército, el monarca habría tenido una vida sexual muy activa.

En cualquier caso, dada la personalidad del autor de la obra, que ha ido siempre de 'republicano' y que ya en marzo de 2013, fue condenado por el Juzgado Central de lo Penal de la Audiencia Nacional a multa de 6.480 euros por un delito de injurias graves contra la Corona, hay que tomarse lo que dice con escepticismo.

El motivo de la multa de 2013 no fue otro que un artículo publicado por este ex militar en internet, donde se despachó a gusto contra el Rey: "putero", "borracho" y "cabrón", fueron algunos de sus calificativos.

En 2015, el bocazas de Martínez Inglés solicitó a la a la Fiscalía General del Estado que investigase la responsabilidad del monarca en la muerte de su hermano Alfonso, fallecido de un balazo cuando era niño.

En aquella ocasión, argumentó su petición diciendo que se trató de un crimen “de carácter político, ordenado por el dictador Franco, planificado por sus servicios secretos y ejecutado por la persona que durante treinta y nueve años ha ostentado sobre su cabeza la corona de España”.

UNA BIOGRAFIA PORNOGRÁFICA

La biografía no autorizada del rey emérito, que parece un folletín para hacer perras a cuenta de los incautos, relata supuestamente con qué mujeres mantenía relaciones íntimas el monarca y cuál supuso el distanciamiento definitivo con la reina Sofía.

Insiste en que Sofía de Grecia, Bárbara Rey o Corinna no han sido las únicas mujeres en la vida del rey emérito. Juan Carlos (79) habría tenido casi 5000 amantes a lo largo de toda su vida según afirma Amadeo Martínez Inglés (71).

"Las más bellas vedettes y las más espectaculares representantes del alto estanding femenino español y extranjero pasaron por su cama de forma más o menos temporal, aunque tampoco despreció a féminas mucho más modestas".

La época dorada del rey, en lo que a sus aventuras amorosas se refiere, fue durante su estancia en la Academia General Militar de Zaragoza (entre 1955 y 1957).

Se afirma en el libro:

"el cadete Juan Carlos aprovecha los fines de semana (los viernes y sábados pernocta fuera de la Academia) para acudir, con el pequeño grupo de cadetes vips que le acompañarán en casi todas sus salidas, a fiestas privadas donde practica sexo con amiguitas circunstanciales, preferentemente del amplio colectivo de jovencitas de la clase media alta de la sociedad zaragozana [...] También acude periódicamente el joven Borbón a hoteles de lujo de ciudades más o menos cercanas y, por supuesto, a establecimientos seleccionados de Zaragoza como el Gran Hotel de la capital maña (donde dispone de una suite de lujo pagada generosamente por su entorno protector militar) para relacionarse íntimamente, y a pesar de su edad, con mujeres hechas y derechas".

Tal y como narra el autor, el propio general Franco extendió una red de espías que vigilaron al rey en su juventud y elaboraron una serie de informes relativos a sus relaciones amorosas, donde se tuvo constancia en esa época de "332 encuentros sexuales registrados".

A este periodo pertenece Liliane Sartiau:

"La conoció en París en la primavera de 1956 y tras casi diez años de esporádicos encuentros, culminó con el embarazo de la joven y el nacimiento de su hija, Ingrid, en 1966. Ingrid Sartiau, conocedora de la identidad de su padre biológico, el rey de España Juan Carlos I, promovería en el año 2012 su reconocimiento oficial como hija natural del monarca español, llegando con su petición hasta el Tribunal Supremo de este país. [...]".

Los años vividos durante su época universitaria fueron los más intensos:

"Se observa una mayor dedicación a su obsesión o adicción sexual en relación con la anterior".

Eso es al parecer un fragmento del informe de un funcionario al que hace referencia Martínez Inglés en su libro.

Pese a contraer matrimonio en 1962 con Sofía de Grecia, Juan Carlos I no logró reprimir su líbido, siendo clave la "pillada" de su mujer con Sara Montiel, lo que supuso el distanciamiento total del matrimonio.

Casado y con hijos, el rey llegó a tener hasta 10 amantes a la vez, a las que veía en Madrid, Extremadura y Castilla-La Mancha.

Dentro del libro, se encuentra un capítulo entero dedicado a la historia pasional entre Juan Carlos y Bárbara Rey, a la que el autor califica como el mayor escándalo sexual de la monarquía borbónica, debido a las maniobras que tuvieron que hacer desde La Zarzuela y CESID para afrontar los chantajes de la artista.

La última amante reconocida del monarca ha sido Corinna zu Sayn-Wittgenstein, a la que conoció en 2014 y quien ha estado presente en los círculos de la alta sociedad madrileña, así como en las comitivas reales de viajes de Estado.