Ocio y Cultura
Regalos de empresa Pixabay

La situación que vivimos en estos "locos tiempos" actuales ha provocado que sean muchas las empresas que se han visto obligadas a tener que reducir su inversión en lo que antaño se consideraba parte lógica del buen funcionamiento empresarial: agasajar al personal con algún que otro presente. Los regalos por parte de las empresas a sus trabajadores se han convertido en un gasto evitable donde el poder económico ha prevalecido frente al valor de la gratitud y el buen ambiente laboral. Navidad es una fecha, para la mayoría, innegable. Aún y así, sigue siendo un hueso duro de roer y una asignatura pendiente que, sin lugar a dudas, esconde grandes beneficios. Y es que, aunque para el empresario pueda parecer una imposición sin más, sorprender a sus empleados con regalos de empresa originales conlleva sólo un pequeño gasto que, a ojos de los trabajadores, tiene un significado mucho mayor y una muestra de aceptación y valoración inconmensurables.

Hablando de lo difícil que puede resultarle al "gran jefe" replantearse este mero hecho, no todo tiene que verse desde un punto de vista gris en el que la acción, como tal, sólo implique un gasto más que -vividos los días presentes- se torna innecesario. Hacer un buen regalo a nuestro personal y que, además, éste sea original; no debe preocuparnos en absoluto. El imaginario actual para sorprender es infinito y son miles las posibilidades que nos son ofrecidas para sacar provecho, incluso, a la idea más simple, para lograr con ella dar ese paso que reporta más que cualquier otra promesa empresarial.

Personalización, la reina del gran detalle

Existen en el mercado gran variedad de oportunidades, con sus estilos y sus precios variados, para las distintas ocasiones en las que queramos obsequiar a nuestros empleados con ese plus de confianza. Y es que de eso se trata, de demostrar que podemos dar sin recibir nada a cambio, sin que esa afirmación llegue a ser cierta del todo, porque sí recibiremos algo a cambio de ese gesto "gratuito". Un regalo original e inesperado del empresario hacia sus trabajadores conlleva una inversión de futuro que afectará positivamente a la imagen de la empresa y fortalecerá, sin ningún tipo de duda, el vínculo que existe entre ésta y el personal que la constituye. Gestos insignificantes, que tienen un valor incalculable.

A las típicas cestas de Navidad, junto a los lotes de productos de consumo, los jamones o los artículos propios de la cadena de producción de la empresa con los que obsequian muchas compañías, se suman ideas frescas y renovadas que pueden ser muy rentables para el empresario. La reina del baile, y una opción muy tendenciosa en la actualidad, es la de personalizar esos detalles, proporcionándole al producto un encaje perfecto con la identidad de la marca y, ante todo, del agrado de sus receptores.

Ideas de siempre, un gesto como nunca

Porque hacer regalos de empresa originales siempre es una buena idea y supone más de lo que podemos imaginar, llega el momento de empezar a pensar en ello y de darse cuenta de que llevar a cabo este gesto, repercute en el cómputo global del buen funcionamiento de ésta. Una empresa donde se valora a las personas y se las tiene en consideración, tiene el éxito garantizado, porque esas personas, del mismo modo que sienten ese querer hacia ellas, demostrarán con voluntad y trabajo ese merecimiento y favorecerán las buenas relaciones en el flujo laboral e, indudablemente, en el personal.

No dejéis de lado a vuestros empleados como buenos empresarios y, cuando les corresponda, demostradles que un bolígrafo con el que podrán firmar su nuevo contrato de permanencia, un moderno USB en el que almacenar los datos y documentos del trabajo, o las fotografías de la cena de empresa del viernes pasado; quizás incluso, ahora que llega el verano, la camiseta con el motivo personalizado pertinente, antes de marcharse de vacaciones; pueden ser la idea más original y más valorada que jamás encontraréis.