Ocio y Cultura
Paula Echevarría. DB
Bustamante ha dejado la casa que compartía con sus padres desde que salió del domicilio conyugal para instalarse en un lujoso ático de Pozuelo

La anodina actualidad de los Bustavarría ha experimentado un giro copernicano en los últimos días. Veníamos de un páramo extenuado por la sequedad informativa, tras la reconocida separación y sin declaraciones de ninguno de los dos en un sentido u otro.

La relación se convertía día a día en menos relación y más visitas esporádicas hasta el punto de que David Bustamante ha decidido dejar de vivir como el hijo que fue para volver a tomar las riendas de su intimidad alquilando un piso de soltero.

En realidad, un lujoso ático. Fue recuperar un manojo de llaves para él solo y darle Paula un grácil golpecito al mango de la sartén girándolo hacia su lado.

Paula Echevarría compareció el pasado jueves en photocall para actualizar los datos de la separación (física) con quien ha sido su pareja durante 12 años.

Preguntada sobre qué supone para el devenir de su maltrecho matrimonio la mudanza de David, quien pernoctaba en casa de sus padres desde que produjo la salida física del domicilio conyugal. En su anterior comparecencia, con motivo de su cumpleaños, no había novedades.

Al menos, no halagüeñas de cara a la reconciliación. ¿Las hay ahora?

"Por mi parte todo sigue igual. Esa bola tenéis que preguntársela a él, la pelota está ahora en el otro tejado".

En cuanto pronunció la frase, cambió el rumbo de las declaraciones como mordiéndose la lengua, en una acción que pudo ser espontánea o fingida. Esto no lo sabemos. En cualquier caso, su habitual sólido discurso en esos momentos se volvió titubeante.

En su última comparecencia, Paula insinuó que el siguiente paso sobre su relación debe darlo su todavía marido

Paula se extendió en explicaciones difícilmente creíbles, como que se había visto con su todavía marido tres días antes de ese photocall pero no hablaron del nuevo ático para afirmar en otra respuesta que lo había ayudado a buscar pisos al principio.

Y se pregunta Andrés Guerra en 'La vanguardia' este 10 de octubre de 2017: ¿Buscan piso juntos y no comentan la nueva adquisición antes de aparecer ante la prensa para dar una respuesta sólida?

Extraño. En realidad, llegó a afirmar que se atrevería echarle una mano en decorar el piso si él se lo pidiese.

Preguntada por si David le había hecho llegar una propuesta de divorcio, algo en lo que podría estar interesado, despachó la información como bulo, afirmó que ella no tenía noticia alguna al respecto y volvió a emplear esa metáfora de tenistas con poca puntería:

"Es una cosa de dos. Primero se intenta hacer ver que la pelota está en mi tejado, que parece que la decisión es mía y que pobre David que está esperando a ver si tomo una decisión y ahora es como ‘Bueno, Paula, David ha tomado una decisión'. Esto es cosa de dos y uno puede tomarla pero en este caso no ha existido confirmación por parte de ninguno de los dos como tal. Yo le seguiré queriendo toda la vida".

Tal enredo semántico se convirtió en galimatías con la aseveración final. ¿La decisión está o no tomada?

"Que yo sepa no, yo hablo por mí y por mí, no".

También añadió que si le presentan esos papeles, los firmaría. Parece que la comunicación entre el matrimonio no es muy fluida.

Las explicaciones sobre el nuevo piso de Bustamante fueron confusas y en apariencia contradictorias

Ayer mismo, pudimos escucharla en una entrevista concedida a TVE ese mismo jueves en un aparte y en la que apuntalaba su nueva actitud ante la separación: "Si todo puede arreglar y tirar adelante, será lo mejor que hayamos hecho en la vida. De momento es mi marido, el padre de mi hija siempre, la persona con que he compartido 12 años de mi vida y a la que quiero mucho; no lo digo en pasado. Yo a David lo quiero un montón".

La actitud de Paula ese jueves recuerda mucho a la explicación que Mar Flores dio en mayo pasado tras separarse de Javier Merino, confirmando una noticia anunciada dos meses antes vía Instagram. "Hay una empresa que se llama familia en la que hay dos socios, Javier y Mar, y uno de los dos decide marcharse. Yo sigo adelante con la empresa y con la familia. No hay más que explicar". Seguramente, como en toda ruptura, habría una ingente cantidad de asuntos por explicar pero la pareja prefirió reservarse esos secretos. En septiembre conocimos que Mar se veía con el magnate mexicano Elías Sacal y lo demás, es historia reciente.

Como vemos y sorpresivamente, ahora la actriz parece indicar con sus palabras que es David Bustamante quien debe dar los pasos que lleven a restañar heridas y esos no se dirigen hacia Pozuelo de Alarcón, donde está el nuevo piso de soltero, sino hacia la empresa familiar que formaron.

¿Hay mensajes ocultos a Paula Echevarría en la nueva canción de David Bustamante?