Ocio y Cultura
Brochas de maquillaje. PO

Sombra aquí, sombra allá, maquíllate, maquíllate... ¿cuántos años han pasado de esa canción? ¿Y cuántos años lleva maquillándose la humanidad?

A día de hoy hay miles de brochas en el mercado... ¡Qué monas! pero, ¿cuál utilizo? ¿Y para qué sirve cada una? ¿Y por qué cada vez mi piel es más sensible y reactiva?

¡Oh cuantas dudas después de tantos años maquillándonos y todavía tantas dudas! Hoy hemos hablado con Alice in Beautyland para dejarnos claro este universo... en el que ellas con tan solo dos brochas han revolucionado el mercado y que decidieron lanzarse a este mercado debido a los problemas reactivos de su propia piel... y como no contaron con la opinión más profesional, la de mami.

P: ¿Se pueden meter las brochas lavavajillas?

AB: No lo recomendamos en absoluto. Para que duren más tiempo en perfectas condiciones hay que evitar que el agua entre dentro del mango ya que puede alterar el pelo y el pegamento. Siempre es mejor lavarlas a mano y boca abajo, con jabón neutro y agua templada realizando movimientos circulares en la mano o en una plantilla de silicona. Después hay que aclarar, retirar el exceso de humedad con una toalla o papel absorbente sin frotar y dejarlas secar al aire libre en posición horizontal, dejando las cerdas al aire en el canto de algún mueble.

P: ¿Por qué no se me quedan bien las brochas al lavarlas?

AB: Puede ser que estés utilizando un jabón no adecuado, que no hayas eliminado bien el maquillaje o que no se haya secado correctamente.Dependiendo del frío o la humedad del ambiente pueden tardar de 1 a 3 días en secarse bien. No utilices secador u otras fuentes de calor. Tampoco suavizantes, para no apelmazar y estropear el pelo.

P: ¿Cuántas brochas existen?

AB: ¡Una infinidad! Nunca dejan de hacerse nuevos modelos con distintos tamaños, tipos de pelo, funciones, cortes... En nuestra marca de momento hemos hecho dos, una kabuki y una de colorete. Y esperamos ampliar a medida que hagamos más productos.

P: ¿Cuántas necesitas en tu neceser realmente?

AB: A no ser que te dediques al maquillaje profesional o vayas a hacerte una obra de arte, para el día a día no necesitas más de 4 o 5 como mucho.

P: ¿Cuáles no pueden faltar en tu neceser de viaje?

AB: Las dos brochas que tenemos nunca faltan. Una buena brocha kabuki y de colorete son básicas e imprescindibles cuando se trabaja con base de maquillaje y blusher mineral como en nuestro caso. Quizá añadiríamos una pequeña y tupida para trabajar con la misma base la zona de los ojos y poder usarla también como corrector. Otros tipos de maquillaje como sombras de ojos o iluminadores etc, se pueden aplicar perfectamente con los dedos, sobre todo si te vas de viaje.

P: ¿Y las imprescindibles para el bolso?

AB: Aquí elegiríamos sólo la kabuki. En el bolso hay que llevar lo mínimo para que sea cómodo y no pese. Con nuestra base en polvo mineral para retocar o matizar y la brocha estamos más que servidas.

P: Explicadnos cómo distinguir bien cada brocha

AB: Podemos distinguir brochas para maquillaje en polvo o fluido, y dependiendo de su tamaño nos van a dar una idea de la parte de rostro a las que van destinadas.

Los maquillajes en polvo al ser más volátiles funcionan mejor con brochas más grandes y cerdas más largas, mientras que los líquidos necesitan un tipo de pelo más corto y denso para poder deslizar bien el producto.

Las brochas faciales son las más grandes, las medianas son para pómulos y mejillas, y las más pequeñas para ojos y labios. Cada una tiene una función distinta dependiendo de la densidad, forma, corte y largura de cerdas. El pelo cuanto más largo y menos denso más difumina, y al revés cuanto más corto y más denso, más define.

Nuestras dos brochas son muy reconocibles a simple vista, la kabuki es la más grande y la de colorete la más pequeña, pero para evitar errores, también las hemos numerado (nº10 y nº20 respectivamente).

P: ¿Cómo se debe utilizar cada una?

AB: Lo más importante es conocer bien el producto que vamos a utilizar. Aplicar nuestro maquillaje mineral es realmente fácil ya que es muy maleable y etéreo, produce un efecto aerógrafo sin apenas tener que trabajarlo.

Para la base de maquillaje utilizamos la brocha kabuki. Presionamos con ella la malla del envase y/o lo volteamos (lo ponemos del revés) para recoger bien el producto, hacemos movimientos circulares con la brocha dentro del propio envase para que el pelo lo absorba completamente, y lo aplicamos en el rostro de forma suave, realizando círculos, de dentro hacia fuera y acabando en el sentido del vello facial. Podemos repetir hasta 3 veces en el mismo lugar si queremos más intensidad.

Para aplicar el colorete mineral realizamos el mismo proceso anterior, pero con la brocha de colorete, y aplicamos en las manzanas de las mejillas, justo en la zona que más sobresale cuando sonreímos, también de dentro hacia fuera. Dependiendo de la pigmentación deseada realizaremos más o menos presión con la brocha en el rostro.

P: ¿Cómo se puede conseguir un efecto profesional?

AB: Un buen difuminado, sin cortes, marca la diferencia. Al maquillar, menos es más. La base de maquillaje, que es la base de todo el conjunto, tiene que quedar lo más natural posible, la piel tiene que transparentar para evitar el efecto máscara. Y de nuevo aquí nuestro maquillaje mineral aplicado con nuestras brochas es todo un ganador porque conseguimos el acabado más difuminado, realmente profesional, mucha gente se sorprende del resultado.

P: En los últimos años parece que las chicas se empiezan a maquillar desde más pronto ¿creéis que se maquilla más la gente?

AB: Totalmente, y hay una tendencia muy clara a buscar productos cada vez más naturales, muchas veces hasta por necesidad. Cada vez hay más pieles reactivas o con problemas. Teniendo en cuenta esto, es por lo que buscamos otro concepto de maquillaje: un maquillaje natural, con acabado profesional y que además actúe como tratamiento para la piel no sólo apartando beneficios con el plus de las piedras preciosas, sino protegiéndola de agentes externos como el sol o la contaminación. Así nacieron "Beauty me" y "Blush me".

P: ¿En qué se diferencian vuestras brochas de otras?

AB: Nuestras brochas están diseñadas para conseguir el mejor acabado en la aplicación de nuestros polvos minerales. Se adaptan al rostro y al envase. Buscamos la densidad y largura ideal de las cerdas, y tuvimos muy en cuenta la ergonomía para. Uno de los principales inconvenientes para nosotras eran los mangos. Las brochas profesionales suelen tener mangos largos que son un engorro para llevarlas en el neceser. Y, al contrario, las kabuki suelen tener un mango demasiado corto que no resulta cómodo de usar. Además las brochas de colorete convencionales son enormes, como si tuviéramos unas mejillas desproporcionadas, cuando una brocha más pequeña proporciona más control y manejo, se adapta mejor.

P: ¿Qué faltaba en el sector brochas?

AB: Nosotras echábamos de menos esa percepción de concebir las brochas profesionales como un utensilio más manejable. Nuestra vida es ir de arriba abajo y tener buenas brochas para que sólo están en casa es una pena. Para transportar, acabábamos con esas pequeñas que vienen con muchos productos o que dan de regalo y, claro, no tienen nada que ver.

P: ¿Tenéis clientas conocidas o maquilladores famosos que podáis contarnos?

AB: Sí, tenemos clientas muy conocidas y maquilladores que trabajan nuestro producto que se han enamorado del resultado. Lo que te podemos contar es que nuestros clientes son especiales en el mejor sentido de la palabra, no buscan cualquier cosa, están bien informados y saben lo que quieren. Y nos entusiasma porque eso nos empuja a intentar ser cada vez mejores. Somos una empresa muy pequeña, pero cuidamos mucho los detalles. Para nosotras lo más importante es seguir estando a la altura de sus expectativas, para que sigan confiando en Alice in Beautyland y poder ofrecerles lo mejor.