Gerry y Kate McCann.
Intentaba dar una imagen de intriga y misterio, actuando como si fuera un espía al estilo James Bond
Los padres de Madeleine McCann no ganan para disgustos.
Un empresario que se hizo pasar por un agente secreto les ha estafado unos 333.000 euros.
Kevin Halligen, un consultor británico en materia de seguridad, se quedó más de 300.000 euros del total de 554.000 euros que recibió de los McCann para que investigara la desaparición de la niña, según recoge "The Sunday Times" en el artículo "Madeleine McCann fund hired ‘secret agent' conman".
Sin embargo, según un amigo de la pareja, el dinero no fue empleado para buscar a la niña:
"Les prometió la Luna, pero todo quedó en nada. Intentaba dar una imagen de intriga y misterio, actuando como si fuera un espía al estilo James Bond".
Oakley International, la empresa de Halligen radicada en Washington, fue contratada para la búsqueda por la fundación que gestiona el dinero. El empresario había asegurado a la familia que les proporcionaría imágenes de satélite y listas de las llamadas telefónicas que se realizaron la noche de la desaparición.
UNA VIDA DE MENTIRAS
Mientras la empresa recibía las transferencias de la fundación de los McCann, Halligen retiraba grandes cantidades para pagarse viajes en primera clase, hoteles de lujo y coches con chófer. El contrato venció el pasado mes de octubre y no fue renovado.
Lo último que se sabe de Halligen es que viajó a Roma para un viaje, tras lo cual no regresó a Washington, y que fue visto en un hotel de Bath (Inglaterra), donde se registro con un nombre falso.
El perfil estafador de este empresario llegó hasta su esfera personal, ya que hace dos años organizó una boda falsa con una abogada, a la que aseguró que no podía poner su nombre real en los documentos del matrimonio por su condición de agente secreto. Halligen, que ya estaba casado, contrató a un actor para que hiciera de sacerdote en la ceremonia.
Una investigación más amplia ha demostrado también que se compró una casa valorada en más de un millón de euros con dinero estafado a Trafigura, la compañía acusada de arrojar ilegalmente vertidos tóxicos en África.
Stephen Dorrel, parlamentado de la circunscripción en la que viven los McCann:
"Está claro que este hombre vio a una familia vulnerable que atravesaba una situación horrible y en lo único en lo que se fijó fue en que había gente que ofrecía dinero para ayudar a encontrar a Madeleine".