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El Juli y Enrique Ponce EFE

Ponce cortó cuatro orejas y dos El Juli, en la corrida que respondió a las expectativas de una plaza llena. Los toros de Ernesto Gutiérrez Arango fueron potables y uno de ellos, el primero de la tarde, de nombre «Canario» y número 107 logró el indulto, en manos de Ponce. El torero valenciano hizo historia al perdonar la vida al ejemplar número 50 de su carrera.

Enrique Ponce y El Juli conmovieron a Manizales en la última corrida de la 63 feria taurina de esta ciudad. El mano a mano, con toros de Ernesto Gutiérrez Arango, respondió a las ilusiones de los tendidos, llenos para la ocasión por espectadores que se marcharon felices y agradecidos por la entrega de los dos maestros, informa Efe y recoge ABC.

Enrique Ponce cortó cuatro orejas -simbólicas las primeras dos y a ley las restantes- en faenas en que su tauromaquia no dejó página suelta para hacerse a esos dos ejemplares, e incluso al quinto de la tarde, en el que si no falla con la espada también se hubiera hecho a los máximos trofeos.

En el que abrió la corrida hubo series interminables. Todas hechas con la belleza como pieza fundamental, pero con hondura en los vuelos de su muleta. El consenso fue creciendo en cada metro de la plaza y ese clamor se tradujo en el pañuelo del perdón.

Al su segundo, el valenciano supo taparle el defecto de buscar los adentros, para conseguir otros dos trofeos. Mientras que con el quinto logró que superara sus problemas de fuerza. Los yerros con el estoque impidieron un pleno de las seis orejas.

Fuente: ABC/Leer más

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