Paul Smith y su esposa Jane.
Daily Mail.
Durante mis 30 días como el Twitchhiker descubrí que la bondad es universal. He recibido una lección vital para creer en mi mismo y vivir sin remordimientos
Paul Smith es un habitual usuario de Twitter que un día decidió viajar al otro lado del mundo en 30 días confiando únicamente en la bondad y en la buena voluntad de otros usuarios de esta red social. Residía en Gateshead, al noreste de Inglaterra, y su idea era alcanzar Campbell, una población del sur de Nueva Zelanda.
Según cuenta el propio Paul Smith, que se apodó 'Twitchhiker', en Daily Mail --The Twitchhiker: The amazing story of how Paul Smith travelled the world for free using only Twitter-- no había nada que le atara, nada que le impidiera llevar a cabo su idea. Había dejado de lado los estudios de astrofísica y se había dedicado a ser productor y presentador. Más tarde luchó para sobrevivir como escritor independiente.
Twitter no es una emisión en un sólo sentido sino que es una conversación de dos vías, llena de discusiones y argumentos, solicitudes y ofrecimientos de ayuda.
He seguido con interés los tweets de decenas de usuarios de todo el mundo y de ahí es de donde vino mi idea: a través de Twitter podía llegar a la gente de otros países que, a su vez, podía llegar a sus amigos y seguidores.
Smith le explicó la idea de viajar por el mundo a su esposa Jane, con la que se había casado hacía poco menos de una semana. Acababan de regresar de Nueva York, donde celebraron su boda en Brooklyn Bridge Park con temperaturas bajo cero. "He tenido una idea", cuenta Smith le dijo a su mujer. "Continúa", le contestó ella:
LAS REGLAS DEL VIAJE
Así que Smith empezó a preparar su viaje. Estableció unas reglas para su aventura.
Después de dar a conocer su idea en Twitter, se corrió la voz a todos los rincones del mundo y se convirtió en primera plana de los medios de comunicación del lugar de destino, Nueva Zelanda. Con la ayuda de decenas de usuarios, Smith logró viajar por todo el mundo:
Durante mis 30 días como el Twitchhiker descubrí que la bondad es universal. He recibido una lección vital para creer en mi mismo y vivir sin remordimientos.
Puedes conocer la aventura detallada de Paul Smith en su cuenta de Twitter @twitchhiker o en el artículo del Daily Mail.