Ocio y Cultura
Le Suquet es propiedad del chef francés Sébastien Bras. EP
El de Bras es el primer caso de un dueño de restaurant que renuncia a las estrellas sin haber cerrado su establecimiento. Los otros son Joël Robuchon en 1996 y Ferran Adriá, cuando en 2010 clausuró El Bulli

Fue una decisión familiar. Muy meditada. Que no fue sencilla para sus integrantes. Pero finalmente, Le Suquet, uno de los mejores restaurantes del mundo, no formará parte de la exclusiva Guía Michelin, que recomienda los lugares más apropiados para comer en todo el globo.

Le Suquet es propiedad del chef francés Sébastien Bras, un reconocido profesional de la gastronomía cuyo reducto en el mundo queda en la ciudad de Laguiole y que además es uno de los 27 establecimientos con tres estrellas en Francia. Sin embargo, ya no figurará en la edición 2018 del libro.

"Para nosotros parecía complicado incluir en la guía un restaurante que no deseaba figurar en el libro, que no quería ser parte de la gran familia de estrellas de Michelin", indicó Claire Dorland-Clauzel, una de los miembros del comité ejecutivo del grupo.

"Sébastien Bras informó que fue una decisión de la familia y que él mismo está entrando en una nueva etapa de la vida. Respetamos la decisión de la familia".

Sin embargo, pese a la sensible baja de Bras, en Michelin no se preocupan por la posibilidad de que otros restaurantes y chef quisieran seguir los pasos del colega francés.

"Tenemos más personas que desean entrar en la guía de los que quieren lo contrario. Muchos afirman que ser incluidos en la guía es un reconocimiento, una honra, un impulso enorme para su restaurant", dijo Dorland-Clauzel según reprodujo la revista Veja.

"Me voy a sentir libre", dijo Bras cuando fue consultado por los motivos que lo llevaban a tomar esa decisión con su familia, luego de que su local estuviera en el prestigioso libro durante años.

"Somos inspeccionados de dos a tres veces por año. Ya no voy a preguntar si mis creaciones agradan o no a los inspectores de Michelin".

"No sabemos cuándo somos inspeccionados. Cada plato puede ser inspeccionado. Es decir, cada día uno de nuestros 500 platos puede ser evaluado".

El de Bras es el primer caso de un dueño de restaurant que renuncia a las estrellas sin haber cerrado su establecimiento. Los otros son Joël Robuchon en 1996 y Ferran Adriá, cuando en 2010 clausuró El Bulli.