La acusación es grave. Revela Miguel Gil en la revista Epoca que las reformas, por 271.697,99 euros (45 millones de pesetas), efectuadas en residencia veraniega de La Mareta para que el matrominio Zapatero disfrutase a gusto de sus vacaciones estivales, se realizaron sin licencia de obras. Añade el semanario, cuya escasa simpatía por el PSOE es más que evidente, que en apenas año y medio de mandato, los caprichos de la pareja presidencial "vulneran con creces cualquier código de buen gobierno que se precie".
Explica Miguel Gil en su artículo que las preguntas parlamentarias del PP planteadas tras las revelaciones de este semanario han obligado a José Luis Rodríguez Zapatero a dar cuenta de su agosto.
El acondicionamiento de la exclusiva residencia La Mareta (Lanzarote) -perteneciente a Patrimonio Nacional-, donde han veraneado el presidente y su familia, nos ha costado a los españoles la friolera de 271.697,99 euros (más de 45 millones de pesetas). Aunque quizá, lo más curioso sea que, según ha podido saber ÉPOCA, los Zapatero reformaron a su antojo la espléndida mansión sin solicitar licencia de obras ni acto comunicado (el trámite legal habitualmente exigido por los ayuntamientos para obras menores).
Las mejoras declaradas por el Ejecutivo -en respuesta a las preguntas del diputado del PP por Castellón y portavoz de Asuntos Sociales, Miguel Barrachina-, han consistido en “pavimentos de paseos y zonas comunes; asfaltados; trabajos en piscina; zona deportiva; fuente y estanque central; arreglo de terrazas exteriores; reposición de baliza en el helipuerto; instalaciones de iluminación y refrigeración, canalización perimetral eléctrica y faroles exteriores”.
Ni licencia ni acto comunicado
Pese a que el total del coste de rehabilitación de las reformas supera los 45 millones de pesetas, el Ayuntamiento de Teguise (en cuyo término municipal está situada La Mareta) no ha recibido ni solicitud de licencia de obras ni acto comunicado alguno. Sin embargo, desde el consistorio canario confirman a este semanario que “se debería haber hecho” un acto comunicado.
A preguntas de ÉPOCA, las mismas fuentes consistoriales indican que el responsable de las actividades de la residencia le transmitió verbalmente al concejal de Urbanismo que se efectuarían las “actuaciones” ahora declaradas por el Ejecutivo. “Lamentablemente” -añaden estas fuentes- “la no comunicación de obras (mayores o menores) es práctica ocasional de algunas Administraciones”.
Con todo, conviene recordar las respuestas de Patrimonio Nacional a las peticiones de información de ÉPOCA (nº 1059, de 7 de julio de 2005). Nuestro semanario preguntó por el coste del mantenimiento de la residencia de este año, y en su respuesta, Patrimonio remitía a los fines ordinarios del organismo incluidos en los Presupuestos Generales de 2004. “Al ser una residencia oficial y por motivos de seguridad, no se pueden detallar las actuaciones y zonas concretas”, alegaron entonces fuentes de Patrimonio Nacional.
Requerido acerca del objeto del acondicionamiento de La Mareta, la contestación del organismo público fue la siguiente: “Las intervenciones que se han efectuado en los exteriores e interiores de los bungalows que componen La Mareta han consistido, principalmente, en la mejora de equipamientos e instalaciones en general. Se han revisado, como se realiza normalmente de cara a una utilización inmediata, todas las infraestructuras eléctricas, de telefonía, comunicaciones, saneamiento y seguridad. Todas han sido cuestiones de mantenimiento regular de una residencia de estas características”. Un mantenimiento regular de 45 millones de pesetas…
Y es que los Zapatero no han reparado en gastos. Pintar y marcar la cancha de baloncesto y tenis ha costado 8.987 euros -no se concreta el tipo de pintura-. (Por cierto, que el 4 de agosto, día de su cumpleaños, el presidente se lesionó jugando al baloncesto). Arreglar una de las piscinas de invitados: 27.000 euros; y las “actuaciones” de la piscina privada, 22.185,63 euros. El jardín de una de las piscinas se encontraba “recubierto de césped de plástico, ya muy deteriorado”, por lo que se optó por sustituirlo por madera de teka (4.982,25 euros). Resumiendo, los baños de la familia presidencial nos han salido por 54.167,88 euros (9.012.776,88 pesetas).”.