Cola del paro ante el Inem.
EP
¿Y ahora qué? Nos preguntaremos nosotros y por ende nuestra querida parienta, compañera o lo que sea
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Sr Director:
En Francés, “vive la rentrée” viene a traducirse como”regreso al colegio”, ya que en nuestro vecino país se celebra con cierta importancia el hecho de que los chavales acaben las vacaciones y vuelvan a las clases.
En España no tanto, por no decir ninguna. Pero también tiene, ya en nuestro ambiente, otros significados digamos “anímicos”.
Y todo debido a la maldita crisis.
Por un lado está la vuelta al trabajo, el que tenga la suerte de tenerlo, lo cual implica volver a la rutina, los mismos o similares quehaceres, saludos al jefe, a los compañeros, quedarse con la mente en blanco ante una determinada responsabilidad, pensando en los días pasados que se suponen buenos (con o sin suegra), en lo que se hizo o se pudo hacer, etc.
Por otro, está el asunto de las sorpresas que se pueden presentar, porque aunque hayamos estado disfrutando los días de asueto, el mundo sigue y lo que es más importante para nosotros, el trabajo puede que también.
Efectivamente “el puede” a lo mejor significa que la empresa que gloriosa funcionaba antes de irnos ya no existe, o sea que todo el mundo a las largas colas del paro.
O también quiere decir que lo que ha desaparecido es mi puesto de trabajo, por aquellos de los “reajustes”, necesarios para la empresa, con lo cual también engrosaré las listas del INEM.
En ambos casos, sí que nos quedamos con cara de bobo y mirando al infinito.
¿Y ahora qué? Nos preguntaremos nosotros y por ende nuestra querida parienta, compañera o lo que sea. Hay una tercera posibilidad; que con las elecciones generales a la vuelta de la esquina, haya “moving” tanto en la empresa como en nuestro puesto de trabajo o en los dos casos, con lo cual también se nos quedaría la mente en blanco.
En cualquier caso, siendo positivo y ante la posible adversidad.
¡Vive la rentrée !