Opinión
Pablo Iglesias y algunos de los dirigentes de Podemos. PD

Está claro y cada vez queda más de manifiesto: el apodo de Podemos es la mala crianza: el modo grosero y chusco de actuar políticamente. No es forma exclusiva de los "podemitas", la practican todos los partidos y regímenes populistas, desde TRUMP hasta MADURO. Apelan a lo que es molesto pero necesario para el bienestar estable, como los "recortes" económicos, la "integración ordenada" de mano de obra extranjera, la solidaridad entre poblaciones diferentes o fronterizas, la unidad nacional tradicional de los pueblos..., para alzar las banderas de los nuevos derechos: el "derecho a decidir", la "plurinacionalidad", la "ética regeneracionista", según la idea radical o conservadora a ultranza, como "defensa del pueblo" ...

Y esa defensa de los intereses del pueblo ("pueblo" entendido reductivamente como su idea de "la gente", la ciudadanía, la nacionalidad...), los populistas la practican mediante el activismo violento (traducido "reivindicativo"), manifestado en violentación de las leyes establecidas, acoso institucional, escrache, okupación, revuelta popular, toma de la calle, rodeo del Parlamento, reventamiento de los rivales, secesionismo, ruptura...; el mal gesto, el mal vestir, el descaro, el trágala...

Como en los modos procaces de la mala educación se recurre a los métodos negativos del sistema de formación y progreso establecidos, invocando el antisistema: se niega la constitución como ley aprobada y respetada, se revientan los protocolos que establecen los deberes de las buenas formas de convivencia, se niega la autoridad del Rey o Jefe del Estado, se falta al respeto debido a los símbolos de la Nación constituida...

En el caso de España, la conducta "podemita" tiene sus raíces históricas en un momento generacional muy definido. Fue el momento de asentamiento de la Transición, superadora del franquismo, coincidente con los movimientos europeos del Altermundismo y la Antiglobalización, que en Italia cuajó en el "Potere Operario", liderado por NEGRI y en el "Movimiento Studentesco" de CAPANNA en Milán, cuya innovación fue el "derecho a decidir" que consolidaban el Poder Obrero y el Poder Estudiantil, que más tarde inspiraron en España al partido radical-populista de Podemos, emparentado con la CUP catalana y las Mareas gallegas. Partido que integraba los movimientos comunistas (Izquierda Unida) republicanistas (Ezquerra Republicana de Cataluña, Tercera República) y radical-ecologistas.

Fue en Somosaguas y en la Complutense de Madrid donde surgieron las tribus urbanas y estudiantiles de Podemos, que asumieron la chispa del 15-M y sus reivindicaciones, que invocaban la "indignación" de la "gente de la calle". Podemos quiso representar la protesta, pero desde el señoritismo de unos ideólogos de aula, herederos de la casta establecida. Los líderes de la formación no son obreros, pertenecen todos a una generación de "hijos de papá" de una casta de privilegiados, favorecidos por próceres de la Transición.

Y el comportamiento político y social de los lideres podemitas no representa con autenticidad un movimiento real de los "desfavorecidos de la crisis". Se trata de clase media venida a menos por los efectos de una crisis empujada por el zapaterismo, que reclama lo que no es "lo suyo". Y lo hacen chocarreramente.

Amamantados por el sistema: "hijos de papá", "colocados" muchas veces "a dedo", promocionados y favorecidos por intereses de grupos dominantes..., acuden a fórmulas "de libro" en sus manifiestos, mítines y programas, sin conocer las verdaderas razones y necesidades concretas del mundo del trabajo, del mundo de "la gente". Los valores que proclaman son muy distintos del "sufrimiento", porque desconocen lo que es "pasarlo mal", la penuria de cada día y el modo de superarla, con esfuerzo, tesón, fe, constancia, buena cara, interés desinteresado... No es ese su sistema de valores, porque lo que buscan esos líderes son: satisfacciones inmediatas, derechos que favorezcan a su clase política, éxito profesional propio y poder político absoluto, tolerancia cero para los contrincantes, librepensamiento que ofende libertades reconocidas de los demás, respeto a sus propias convicciones, sin atención ni lealtad a los pactos establecidos con los otros...

Montados en ese "caballo blanco", se les oye a los líderes podemitas los mayores despropósitos, soflamas sin fundamento, peroratas académicas sin mucho estudio, defensa a ultranza de sus delincuentes propios, con sentimiento de orgullo de sus agresiones y transgresiones... Examínense los ejemplos de "Alfon", Bódalo, Cañamero, Mayoral, Echenique, Maestre, Monedero... Todos reflejan conductas incorrectas, ralladas en la mala crianza. Y como epítomes, los pensamientos descarriados del jefe, PABLO IGLESIAS, que grita con gestos incorrectos y destemplados, como los registrados que le caracterizan: "Hay más delincuentes potenciales en esta Cámara que ahí fuera". "Merecer el odio de los oligarcas, será la mayor de nuestras honras". "El terrorismo... tiene explicaciones políticas". "El derecho a portar armas es una de las bases de la democracia". "Pido disculpas por no haber roto la cara a los fachas con los que discuto en la televisión". "Ser demócrata es expropiar, aunque os duela", "Felipe González tiene el pasado manchado de cal viva" ... Pablo Echenique remata este florilegio: "Pablo Iglesias me dijo: "La política es como follar".

Con este movimiento político de gente maleducada no se hace "Más España"

Doctor en Ciencias de la Educación. Director de la Enciclopedia de la Nueva Educación. Politólogo.