Opinión
Oriol Junqueras (ERC) y Carles Puigdemont (PDCAT). CT

Desde hace aproximadamente un mes, asistimos a que diversos políticos con puestos relevantes en distintos partidos, dicen sin tapujos, que la actuación de los separatistas catalanes es un golpe de estado, y califican al gobierno autonómico de gobierno golpista.

Por eso el título de este comentario. Todas esas personas o son ciegas, o son cobardes, o las dos cosas a la vez.

Cuando la actuación de los separatistas catalanes ha llegado al límite, se rasgan las vestiduras porque, desde su torre de marfil, han vislumbrado la realidad a la que se enfrenta España, y aparentemente preocupados, nos la hacen saber. Menos mal, más vale tarde que nunca.

Servidor, un ciudadano de a pié, escribió a finales de noviembre de 2014, bajo el título "Derecho y Razón" unas reflexiones en las que analizando la consulta catalana (o como quiera llamársela), del día 9 del citado mes, y la actuación del gobierno catalán, llegaba razonadamente a la conclusión, en base a las definiciones que el Diccionario de la Real Academia Española da de "sedición", "traición", "alta traición" y "golpe de estado", que la actuación del gobierno separatista de Cataluña se la podía encajar perfectamente en todas y cada una de las mencionadas actuaciones.

Las citadas reflexiones (identificándome plenamente, claro está), se las envié a varios medios de comunicación y a un relevante político, que me contestó decidiendo que las leería con interés, pero mucho me temo (perdón si soy mal pensado), que aún no ha tenido tiempo de hacerlo.

No se extrañen pues de mi sorpresa al comprobar que nuestros grandes pensadores, han tardado casi tres años en llegar a la misma conclusión, a la que llegó uno de los muchos millones de españoles hace ese tiempo.

Por cierto ahora están a la gresca con que si para solucionar el problema, se puede aplicar el artículo 155 de la Constitución, la Ley de Seguridad Nacional, o reformar la Constitución. Para más desfachatez, salvo una honrosa excepción, unos dicen aplicar esto no, otros aplicar aquello no, pero no dicen que aplicar, que sería la actitud responsable. Me recuerdan al malogrado Cantinflas (con todos mis respetos hacia el genial artista mexicano), hablan mucho pero no dicen nada, y hacer ni se les ocurre. No obstante, y por suerte para ellos, el pueblo aguanta, que es lo único que les importa.

Pobre España.