Opinión
José Antonio Nieto.

Me dirijo a usted señor Rajoy, a usted señora Sáenz de Santa María, a usted señora Cospedal, a usted señor Zoido, a usted señor Méndez de Vigo, hijo y hermano de militares cuya ayuda invoco por la sangre que corre por sus venas, a ustedes señores parlamentarios del Partido Popular, en relación con la polémica que desde abril del pasado año 2017 viene manteniendo conmigo el señor Nieto Ballesteros, todavía secretario de Estado de Inseguridad, en un asunto relacionado con el respeto que le merecen los derechos fundamentales de reunión, libertad religiosa y respeto a la dignidad de la persona, me dirijo a ustedes, autoridades gubernamentales y parlamentarios del Partido Popular a fin de ofrecerles las siguientes reflexiones:

Comencé este rosario de disparates en abril del pasado año 2017, habiendo empezado enseñando sus funciones al Gabinete de Descoordinación y Despropósitos de la Secretaría de Estado de Seguridad y a la Unidad de Seguridad Ciudadana de la Delegación del Gobierno en Madrid, al desconocer que la normativa reguladora del procedimiento de tramitación de actos religiosos en la vía pública fuese la Ley Orgánica 9/1983, de 15 de julio, reguladora del derecho de reunión, y el organismo de tramitación, la correspondiente delegación o subdelegación del Gobierno, no el ayuntamiento como ilegalmente se venía haciendo años atrás.

El propio Gabinete de Descoordinación y Despropósitos apreció mis razones en su resolución de 13.07.2017, casi 3 meses después de mi interposición de escrito de alegaciones en contra de la ilegal costumbre de tramitar los actos religiosos en la vía pública.

Posteriormente, el precitado Gabinete de Descoordinación y Despropósitos ha aplicado el silencio más displicente e indignante a mis reiteradas solicitudes respecto a comunicar a las partes afectadas los mismos extremos que cita en su resolución de 13.07.2017, es decir, a la Iglesia, delegaciones y subdelegaciones del Gobierno, CC.AA con competencias en Seguridad Ciudadana y entidades locales, así como a mis solicitudes de exigencia de responsabilidades a los funcionarios desconocedores de sus funciones.

El citado Gabinete de Descoordinación y Despropósitos mantiene una cerril negativa, apoyada por el todavía secretario de Estado de Inseguridad, señor Nieto Ballesteros, de no comunicar nada a las partes afectadas con el punible resultado de haberse celebrado actos religiosos en la vía pública en Madrid, Sevilla y Zaragoza y tramitándose en estas fechas las procesiones de la cercana Semana Santa en todo el territorio nacional, transgrediendo la ley y ciscándose en su propia resolución de 13.07.2017.

Todavía el pasado viernes 02.03.2018, un miembro del Gabinete de Descoordinación y Despropósitos de la Secretaría de Estado de Inseguridad, sin haber solicitado su opinión, responde a mi solicitud al señor Nieto, todavía secretario de Estado de Inseguridad, comunicándome la improcedencia de acceder a mi petición del 01.03.2018, en la que le requiero para el cumplimiento de las funciones que legalmente le corresponden de promoción de las condiciones para el ejercicio de los derechos fundamentales, en los términos establecidos en la Constitución Española y en las leyes que los desarrollen para que, en todo el territorio nacional se tramiten las procesiones dela próxima Semana Santa de acuerdo con la ley.

Si de lo que se trata es de que el señor Nieto Ballesteros, todavía secretario de Estado de Seguridad, supere a los rebeldes y sediciosos independentistas en la violación de la ley, no le podía estar saliendo mejor. Esto no es de juzgado de guardia, esto es de psiquiatra de urgencias.

Usted, señor Zoido, como premio a la magnífica labor desarrollada en este caso, mantiene en su cargo al señor Nieto Ballesteros a pesar de mis numerosas peticiones de cese, y al señor Pérez de los Cobos, Coronel de la Guardia Civil que no se ha dignado atender mis numerosas llamadas telefónicas para solventar y desbloquear amistosamente el asunto, como si nos hubiésemos educado en distintas Academias Generales Militares, con el mando de la Comandancia de la Guardia Civil de Madrid como paso previo a su futuro ascenso a General, Sin más comentarios.

Igualmente he acudido ya a ustedes, miembros del Gobierno, demasiadas veces, recibiendo el mismo displicente e indignante silencio que me han dispensado los señores Nieto y Pérez de los Cobos. Están obsequiando con este mismo trato a los pensionistas, entre los que me cuento, a los jóvenes que no vislumbran su porvenir, a los guardias civiles y a los policías ante los que parece que ustedes han rectificado, es decir, acertado, a los que padecen pobreza energética, a los parados, a la oposición y a la madre del cordero. Esta no es forma de proceder, están ustedes totalmente equivocados y por tanto obligados a rectificar, es decir, a acertar.

Desde abril de 2017 me he dirigido al señor Nieto y a ustedes buscando la paz con solicitudes legales, racionales, lógicas y cuya atención no presupone esfuerzo ni coste alguno. Ustedes han tenido todas las oportunidades para no convertir este inocuo asunto en un grave problema, dando la impresión de anteponer a la fuerza de la ley la ley de la fuerza. Su actitud arrogante, prepotente y carente de respeto a la dignidad del ciudadano, parodiando al General MacArthur en su discurso de la cubierta del acorazado Missouri en el acto de firma de la paz de la 2ª G.M, parece invitar a Armageddon a llamar a nuestra puerta.

Espero que reine la cordura y que esta sea la última ocasión que me obligue a dirigirme a ustedes por motivos cuya desagradable sensación estoy convencido que compartimos.


Atentamente.

Efrén Díaz Casal

Coronel de Infantería (Retirado)