Opinión
Carlos Rubio Romo

Es impepinable: cuando un partido totalitario, sea marxista o sepaRATA, llega al poder va a buscar en primer lugar a hacerse con los medios de comunicación y con la Educación. Controlando los primeros conseguirán consolidar el poder a corto y medio plazo. Dominando la segunda se aseguran el poder para el largo plazo puesto que moldearán a las jóvenes generaciones según sus patrones siniestros.

Y así ha sido en España y en otras naciones del Mundo.

Entre las reivindicaciones archiprioritarias de los sepaRATAS siempre ha estado la Educación. Y nunca han tenido problemas en que o bien la izquierda o bien la derecha- gallina se la transfieran. A partir de ahí, imponen su dictadura a los niños y a los jóvenes: en las universidades, favoreciendo al clan sepaRATA para que sólo se contraten profesores de esa cuerda, libros de texto de Historia o de Geografía completamente manipulados (a las matemáticas todavía no saben cómo meterles mano) e imposición lingüística en vena, llegando a castigar a los niños si en el recreo hablan español. Así estamos en muchas (una ya es demasiado...) regiones españolas.

Respecto a los rojos, el objetivo es el mismo con la diferencia de que ellos se han centrado en machacar a la enseñanza (un poco)libre, también llamada privada, sacar a la Religión Católica de las aulas, imponer la "Educación para la Ciudadanía" para toda España además de algún que otro lavado de cerebro similar en regiones bajo su yugo y manipular los contenidos de los libros de Historia para hacernos creer que Franco era malo-malísimo y que luchó solo en la Guerra Civil porque todo el mundo le odiaba, y que sus adversarios eran muy, muy, muy buenos y muy demócratas (lo del genocidio católico se lo callan, las purgas estalinistas del POUM también y las guerras entre ellos también), que los yanquis son tontos y que a pesar de ello dominan el mundo, que Cuba es un paraíso gracias a Fidel Castro y que el Che Guevara siempre estaba de pie.

Aunque no sirva de nada porque ya hemos demostrado que la Constitución sólo se respeta para lo malo, me permito transcribir literalmente su artículo 27.3:

"Los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus convicciones"

La izquierda ha buscado con saña no solamente excluir del sistema de educación la religión católica sino, encima, sustituirla por una moral (?) laicista donde la funesta Ideología de género forma su columna vertebral.

Y a todo esto, ¿cómo ha reaccionado la derecha-cagona? Pues como siempre, o sea, cediendo ante la izquierda.
En efecto, no han hecho nada contra la persecución del español ni contra el acoso y derribo a la enseñanza (un poco)libre, también llamada privada. Ni contra la "educación para la ciudadanía". No han hecho nada por construir un modelo educativo basado en el mérito y en el esfuerzo, donde se exija un buen nivel al alumno y que no se les iguale a todos por lo bajo, desmotivando a los mejores. No han hecho nada para que haya un verdadero respeto a los profesores y a su autoridad. No han respetado la escuela privada, sometida permanentemente al chantaje de los conciertos, ni la libertad de elección de los padres. La formación profesional, imprescindible para hacer más competitiva la industria, está completamente abandonada. Han aceptado la supresión de las oposiciones de verdad para el acceso de los licenciados a la Enseñanza. Han dicho "amén" a la supresión del cuerpo de catedráticos. Y, por supuesto, son tan culpables como la izquierda de que la Universidad sea un club de amiguetes donde la mayoría de enseñantes entran por cooptación, donde la relación con la empresa es nula o inexistente y donde las últimas investigaciones serias son las de D. Santiago Ramón y Cajal.

Si por algo se mantuvo Felipe González trece interminables años en el poder no fue por la brillantez de su obra sino en buena medida por su dominio cuasi absoluto de los medios. Sus comisarios políticos se ocupaban de controlar la "pureza" informativa en TVE y RNE. Además, el boletín oficial del PSOE, o sea, "El País", la "SER" y "Canal Plus" en sus versiones papel, radio y TV se ocupaban de afianzar a Mister "X" en el poder a cambio de jugosas contrapartidas pagadas con el dinero de nuestros impuestos. Y luego, una miríada de medios regionales y provinciales completaban un imperio mediático al servicio de la mendacidad socialista. Tele5 y otros se unían al corro (socialista) de la patata.

CiU en Cataluña y el PNV en Vascongadas han hecho lo mismo, cada uno en su Taifa.

La máxima de todos esos angelitos es la misma que la de otro gran demócrata, Lenin: "La mentira es un arma revolucionaria" o esta otra que retrata igualmente muy bien al genocida: "Una mentira repetida mil veces, se convierte en verdad". Por cierto, esta última frase era suya y no del jerarca nacional-SOCIALISTA Goebbels, como machaconamente nos repite la izquierda cada vez que puede.
Y cuando algún medio osa ser medianamente libre y decir la verdad y nada más que la verdad sobre el sátrapa de turno, toda la maquinaria del poder se pone en marcha para acallar al rebelde.

Uno de los casos más simbólicos del ataque a un medio incómodo, por libre, fue la operación de acoso y derribo del PSOE a Antena 3 de radio. Fechoría que se conoció como "El Antenicidio". En efecto, aquella pequeña emisora que empezó a emitir para toda la nación el 4 de mayo de 1982 se había convertido en 1992 en líder en número de oyentes y amenazaba con resquebrajar el monopolio socialista de la información. ¡Hasta ahí podíamos llegar! El "dios" González ordenó la muerte de semejante emisora de impertinentes y así en ese mismo año, "PRISOE" desembarcaba en el accionariado de la emisora para terminar cerrándola en 1994.

A ver, amable lector, una pregunta facilita,: ¿qué hizo la derecha-apocada? Pues nada, como siempre. Algo se quejó en esas fechas pero cuando Aznar obtuvo la mayoría absoluta en 2000, sólo tenía que haber cumplido la sentencia del Tribunal Constitucional que declaró ilegal en ese mismo año la toma de control de Antena 3 por el "PRISOE". La Justicia exigió entonces que se revirtiera la situación de monopolio de facto. Como ve, nada extraordinario: sólo cumplir una sentencia judicial. Pues bien, en lugar de eso, el gobierno del PP-melindroso dilató los plazos y nunca cumplió la sentencia, burlándose una vez más de la Justicia.

En cambio la izquierda, como es habitual, anduvo mucho más lista: catástrofe-ZP promulgó una Ley Audiovisual que daba cobertura a la situación. Así, en el año 2007 y para sorpresa de juristas, el Tribunal Supremo dio el visto bueno al Antenicidio amparándose en la nueva Ley. Asunto resuelto.

Con los años, "El País" y con él su matriz, el Grupo PRISA, pasó de una situación de dominio absoluto de los medios y de privilegios económicos concedidos por el gobierno socialista a deber más de 3.400 millones de euros a principios de la legislatura de Rajoy. Eso representaba en la práctica una quiebra.

Pero hete aquí que se juntaron el hambre y las ganas de comer en el gobierno de España: un presidente cobardón, incapaz de tomar una sola decisión, sin un solo valor o principio que guíe su vida salvo aferrarse al poder y una vicepresidenta rebosante de ambición por los cuatro costados, tan hostil como su jefe a los principios políticos de la derecha, muy inteligente y malísima persona. Ella ve en la situación de PRISA una plataforma para hacerse con el poder en la era post-Rajoy y su jefe, entre cabezadita y cabezadita, no decide nada cuando ella le pregunta que qué hacen con PRISA. Tomando el silencio roncante de su jefe por un "sí", la gobernanta se lanza, con todo el ímpetu del que ella y su ambición sin límites son capaces, a salvar al soldado Cebrián. Convence o más bien obliga a los acreedores de PRISA a capitalizar la deuda colosal que tenía el grupo de manipulación, digo de comunicación.

Desde entonces, los medios de PRISA siguen destrozando todo lo que huela a derecha-cobarde pero tratan con una exquisitez rayana en el peloteo a la Srta. Rottenmeyer del gobierno.

Una vez más, la derecha-claudicante, en su versión más codiciosa, rindiéndose ante la izquierda.

(CONTINUARÁ...)