Opinión
Federico Jiménez Losantos. PD
Que los medios, que salivan con Aznar como el perro de Pavlov, critiquen que un señor de derechas vea mal que un partido que él fundó haga política de izquierdas mientras su base social se hunde, prueba el maricomplejinismo

Viendo la rabieta de la Acorazada Mariano -los medios que pastorea Soraya con mano pródiga para hacer aún más millonarios a los enemigos del PP-, cualquiera podría pensar que lo de Aznar va en serio.

Y si para el Gobierno -el partido no existe- va en serio y mediáticamente se empeña en injuriar al hombre al que le deben todo, lo de Aznar acabará siendo serio.

¿Pero qué es lo de Aznar? Una encuesta de El Español le daba el lunes 4 millones de votos y 50 escaños, con lo que el fantasma tomaba cuerpo.

Y la aparición ante un grupo de empresarios valencianos recordando la doctrina económica del PP cuando era el PP -menos impuestos, menos déficit, no recurrir a la deuda como fórmula de derrochar dinero público a cargo de generaciones futuras- se ha visto como una desautorización a la política de derroche incontrolado de Montoro y Rajoy. Del problema nacional, que es el peor, no dijo nada.

Pero me sorprende que a la mayoría mediática, espejo de la política, le sorprenda que un político de centroderecha diga lo mismo que cualquier político de ese signo en Europa.

En realidad, lo extraño, por no decir siniestro, de la situación política española es que si miramos a los cuatro partidos con mayor representación parlamentaria, hay tres socialdemócratas y uno comunista, todos dispuestos a saquear al contribuyente para hacer postureo social.

Pese a la notable creación de empleo, Rajoy vuelve a subir este año los impuestos, para no recortar ni un euro del inmenso pesebre de las cuatro administraciones en que pasta la casta: local, provincial, regional y estatal.

Que los medios, que salivan con Aznar como el perro de Pavlov, critiquen que un señor de derechas vea mal que un partido que él fundó haga política de izquierdas mientras su base social se hunde, prueba que el maricomplejinismo mediático creado por Aznar ha alcanzado con Soraya sus últimos objetivos ideológicos: el liberalismo es siempre malo; el socialismo, bueno. Y punto.

Yo creo que en torno a Aznar se creará un PP paralelo, una tendencia que estará dentro y fuera del PP. Y la razón es que el proyecto político de Rajoy es puramente personal, como el de Soraya, y el PP no podrá vivir siempre del miedo a Podemos y la ruina del PSOE.

Si los maltratados por Rajoy están fletando un Arca es porque el diluvio, fatalmente, llegará.