Opinión
Apuleyo Soto. PD

Con tanto cambio a la espera
la primavera política
se ha quedado paralítica,
no llega la primavera.

Corre un aire airado y vano,
no se aclaran los partidos,
cunde un ambiente malsano,
estamos muy divididos.

¿Y de quién la culpa es?
¿de los Jefes o sus bases?
¿de los tórpidos impases
o de uno y otro revés?

¿Quién de todos es más lerdo
en esta confrontación,
el que nunca está de acuerdo
o el que espera otra ocasión?

¿Lo es el trío calavera?
¿Lo son Rivera y Rajoy,
cada cual a su manera,
o Iglesias con su convoy

de "Mareas"y "Comunes"
de Galicia a Cataluña?
Mucho me temo que hoy, lunes,
nos van a meter la cuña.

Primavera es apertura,
respeto, estabilidad,
justicia, igualdad, cultura,
comprensión y libertad.

Y llegados a este punto
de no retorno y consenso,
¿nos dará alguien todo junto?
Difícil lo veo y pienso.

Primavera se retarda,
es dama bien quisquillosa,
demasiado se la aguarda,
de momento no se posa.

El clima sigue enconado,
brotes verdes no se ven,
mal país nos ha tocado,
no se parece al Edén.

Paraíso, sí, fiscal,
y cueva de corrupción,
no campamento ideal
ni caverna de Platón.

Primavera, primavera...
saca tus flores al sol
y ponlas en la pradera
del pobre suelo español.