Opinión
Salvador Monzó

Entre que hay que lancearlo
O es mejor prohibirlo,
Pace el Toro de la Vega;
Desde aquí a Montecarlo,
Convertido en un mirlo
Blanco, hoy Amancio Ortega,
Por dar unos milloncejos
En pro de la Sanidad,
Cuatro idiotas no están lejos
De ver en él la yihad;

A unos despellejarlo,
-Es necesario decirlo-,
Es lo que mejor les pega;
Y para otros echarlo
De este país y hundirlo
En el mar de China, llega
Como un vuelo de vencejos
Rápido a la iniquidad
De echarle al cáncer los tejos
Y a la salud ni piedad;

Lo mejor es apearlo
De su trono y uncirlo
Al yugo de quien trasiega
Con el sudor (confesarlo
Debe y no desmentirlo)
De quien sus praderas riega...
Viendo en estos espejos
A un filántropo, verdad
Es que son claros reflejos
De una gris realidad:

Que en esta España hay pellejos
A tope de necedad.