Opinión
Apuleyo Soto. PD

¡Cuán dulcemente cantan
los pájaros que cantan
y fuera de la jaula
sus tonadas ensayan
al alba, al alba, al alba,
y cómo nos encantan
sus nidos en las ramas,
sus alas aplanadas,
sus giros y acrobacias!

¿Es Granados un pájaro de cuentas no saldadas?
Aún no ha dicho palabra.
¿Es un mirlo trufado, una becada,
un charrán azulado o una urraca,
un golondrino, un águila,
un vivísimo azor, una calandria,
un ruiseñor de cuchi-cuchipanda,
un alcotán picante hasta la entraña,
un avefría coliblanca,
un cormorán moñudo, una avutarda,
un gurriatín, una carraca,
un chorlito dorado, un chotacabras,
un colibrí o una collalba?

Silencio. No hay quien abra
su profunda garganta
tras pagar la fianza
por la Púnica trama
de juzgado de guardia
en la que se le encaja
con papeles, llamadas
y citas reservadas.

No tira de la manta
de tiempos de bonanza
y se hace un papanatas,
un payaso, un fantasma
de todas las demandas
originadas por su causa.

¿Metió mano en la caja?
¿Se hizo de oro y plata?
¿Usó de la pomada?
¿Tiene que ver la cama
de su suegro en la estafa?
¿Marjaliza le tapa o le destapa?
¡Cuántas preguntas, cuántas
sin respuesta adecuada!

Sonríe con tal gracia
que es toda una granada
si se le quita la coraza
de la piel empastada,
(empastada de pasta
grande, soberbia, gansa...
al parecer de la investigación en marcha).
Y por eso le lanzan
sospechas, suspicacias
y flechas de venganza.
Pero él... como si nada,
vamos, que no es una alimaña
del estilo de Bárcenas
y semejantes pájaros y pájaras
que sobrevuelan en las altas
esferas y finanzas.
Ha sido la familia adinerada
la que por él ha hipotecado fincas, casas...
le ha lavado la cara,
le ha aislado de la jaula,
le mima y le sufraga
los gastos de la estancia
hasta que llegue el juicio de la carga
que lleva a las espaldas.
¡Oh familia, qué santa
eres en la desgracia,
debe decir si habla!
Pero no. Calla, calla,
y así no le entran ganas,
con la boca cerrada,
de malograr su estampa
sonriente atrapada.

Granados se atraganta,
Granados se soslaya,
Granados, cuco, traga,
Granados amenaza.
Con la UCO se ensaña,
a Esperanza señala,
a Cristina estomaga,
a González reclama...
y de lo suyo calla,
calla, calla, y no paga.