Opinión
Carles Puigdemont y Anna Gabriel.

En las relaciones del Estado español y la Autonomía de Cataluña, el juego de la política se está convirtiendo, con baza de la CUP y reto permanente de Junt x Si, en un envite macabro de los secesionistas, que les lleva irremisiblemente a la derrota y al abismo.

Los del Junt x Si, queriendo imponer su SI independentista de manera unilateral y excluyente, pugnan en un "tira y afloja" con el Estado, intentando llegar al límite que las "reglas de juego" de la política les permite dentro del Derecho, pero saltándose las barreras que la democracia ha instalado en el "terreno de juego", que es la Constitución, marcando la legalidad. Y se la saltan con "truco" y "traca", buscando "tensión de juego"".

Los de la CUP se pasan todo el "tiempo de juego" "cantando las cuarenta", cuando sólo son diez a "batear", pero con la provocación y el escándalo organizan la batulea del fullero con redobles de "seña" y "trampa" en su "juego sucio".

Esto es lo que hace Anna Gabriel, la lideresa de Arran, la reina del "mambo", de la "escoba" y del "guirigay". Sus constantes provocaciones y crispaciones, en desafío permanente al Estado y en su odio a "lo español", le hacen sudar el sobaco, que ella guarramente olisquea. Y se autodefine: "Soy Anna Gabriel, soy una puta, traidora amargada y mal follada" (ver Video en Mediterráneo Digital "27 ene 2016). Es "el juego del pirado", cuyo marco es "el antisistema", y en el que le acompañan Mireia Boya, Joan Garriga, David Fernández, Manuel Busquets, Benet Salellas..., los miembros de la tribu que más fuerte juegan en la ruptura.

En el fondo hay un "juego de culturas", en el que los "fulleros" y "cucos" de la CUP y del Pel Si se la juegan, porque luden buscando el choque que les hará daño, y eso ya no es lúdico. Lo lúdico se atiene a normas, y el juego político respeta la norma legal, que es la esencia de la democracia romana y europea.

En lengua catalana el "juego limpio" se expresa con el carácter del seny, y tiene como opuesto la rauxa. Decir seny, con Jaume Balmes, con Josep Torrás y Bagés, con Josep Abril, y tantos catalanes de pro, fundadores de cortesía parlamentaria, significa hablar de sensatez, cordura, sentido común, sana capacidad mental, percepción ajustada de la realidad, mesura y compostura. Y en el "juego político", el respeto a la ley, que traza la regla de actuación ética y de Derecho.

Decir rauxa en lengua catalana se traduce como arrebato, impulso irreflexivo, arranque alocado. En política es impostura democrática, compostura ideológica demencial y no ajustada a las reglas de convivencia parlamentaria y en el margen de las propuestas serias y eficaces para el bien común.

Junts per si y la CUP están presos de la rauxa, y en la vorágine de la secesión corren hacia el precipicio, donde "el juego se acaba". Ellos piensan, como el arrauxat, frívolo y utópico, Francésc Pujol, que se atrevió a decir: "Llegará un día en el que los catalanes, por el sólo hecho de serlo lo tendremos todo pagado".

Mas bien, los compañeros de Puigdemont y Anna Gabriel observarán que ambos líderes están subidos en sendos carros, en los que ellos les acompañan, y que "juegan el gallina".

El "juego del gallina" es un juego macabro, asimilable al "mal juego político", que se analiza en la Teoría de juegos (Chicken game), y su resultado se contempla históricamente en muchos momentos literarios, entre ellos la película Rebelde sin causa (véase M. CONTHE, Blog: 6.10.2013), y consiste en el desafío que se hacen los conductores en una ruta imparable hacia el abismo. Quizás, alguno evite la desgracia y ganará el pulso, al que ya se refiere Anna, aludiendo a la tensión con la que se ha de vivir este momento, y vacilando sin vacile: "Esto es un pulso, y va de quien aguante un segundo más..."

Pero advertimos a Anna Gabriel y a su pareja de carro hacia el abismo, Carles Puigdemont:

Jugar contra España es harto peligroso, porque desbocáis.

(*) JOSE LUIS SUÁREZ RODRIGUEZ es Filósofo, Politólogo, Historiador. Autor de: .Filosofía y Humor. La Vida como Juego. Lúdica, Filosofía del Juego