Opinión
Carmen Tomás. PD

Una importante mayoría de diputados del Congreso, nada menos que los agrupados en Compromís, ERC, Podemos, PSOE y PNV están dándole vueltas a una iniciativa para acabar con la libertad de horarios comerciales. Cuenta Diego Sánchez de la Cruz en Libertad Digital que ya este verano estos grupos se pusieron de acuerdo en lo que fue una propuesta del grupo de Compromís y que ahora van a dar la batalla. Creen estos grupos que la libertad de horarios comerciales está detrás de la temporalidad, explotación y precariedad del empleo. Creen, además, que la libertad de horarios es responsable de la cantidad de horas extra que hacen los trabajadores y que no se remuneran y de las dificultades de conciliar la vida laboral y familiar. Vamos que es el demonio con rabo y cuernos.

Sin embargo, al contrario de lo que piensan estos grupos políticos, ya ha quedado demostrado en numerosos informes lo beneficioso que fue para el empleo esta medida. Además, por supuesto de crear riqueza y de ser una ventana de oportunidad de mayor gasto para los turistas que pueblan nuestras ciudades de más de 100.000 habitantes. Ya está más que demostrado que a mayor libertad, mayor prosperidad. Solo en Madrid, con la entrada en vigor de esta norma se crearon casi 16.000 empleos.

Lo hemos visto en otros casos. Por ejemplo con la reforma laboral. Más libertad de contratación y flexibilidad a la hora de negociar trabajador-empresa, más puestos de trabajo. La izquierda parece empeñada en ir en contra, a favor de derogar, todos los avances que en esta materia de libertad económica se han puesto en marcha y que han dado importantes frutos. Parece que no han entendido que con sus acciones tipo Plan E o los 400 euros no se logró nada, excepto gastar ingentes cantidades de dinero público que se fueron por la alcantarilla. Veremos cómo acaba redactada esa proposición y si tiene alguna virtualidad.