Opinión
Juan Antonio Cordero. PD

¿Existe Adoctrinamiento en las Aulas Catalanas?

Si, claro. Desde hace mucho tiempo. Desde luego desde hace más de 5 meses, también de 5 años y también de 30 años. Al principio pudo ser más o menos camuflado porque venía en el pack del aprendizaje del Catalán, y los que querían ser engañados no perdieron ni un minuto para no serlo, pero últimamente, como todo el mundo sabe, lo hacen, el Adoctrinamiento, a cara descubierta, sin complejos, como actúan los ganaderos con sus reses.

Desde muy pronto se dieron cuenta de que el Catalán, en particular, y la Cultura, en general, serían los dos vehículos para llevar en volandas al nacio-independentismo porque actuarían como un blindaje perfecto frente a todas las tropelías que estaban dispuestos a cometer, que han sido, finalmente, muy superiores a las imaginadas en el diseño.

He sido profesor en Cataluña durante 40 años, en dos Centros Públicos de Hospitalet de Llobregat, muy cerca de Barcelona, en pleno Cinturón industrial, en EGB, primero, y en Secundaria después.

¿Es generalizable el adoctrinamiento a todos los centros y dentro de cada centro en todas las materias? No. Pero claro que existe adoctrinamiento. Y éste es palpable, ostentoso, planificado y generalizable en la medida que se ha ido pudiendo.

Es como si determinados Departamentos de los centros, normalmente muy reforzados en recursos materiales y profesorado, jugasen un papel fundamental en todo este tipo de tareas independizadoras y actuasen como intérpretes del Departament en los Claustros, a la vez que son sus ojos, sus oídos, sus micrófonos y sus auriculares.

Obviamente, que yo sepa, no se puede generalizar pero las tendencias muestran sesgos difícilmente explicables por el azar. Existen muchos funcionarios que no participan de estas veleidades ni apetencias secesionistas, cierto, pero igualmente cierto es que no pintan nada dentro del organigrama organizativo del Centro. Hasta donde yo sé, andan, hemos andado, intentando sobrevivir en un ambiente insalubre, ingrato, intervenido y a veces asfixiante.

Los casos de adoctrinamiento en las aulas, repito no generalizables pero tampoco aislados y excepcionales, han salido a la luz recientemente porque la situación en Cataluña es crítica. Mucha gente ha explotado y la presión del globo es demasiado grande como para poder tapar con las manos todos los pinchazos.

La pregunta no es si existe Adoctrinamiento en las Aulas de Cataluña, porque la respuesta, tan afirmativa como obvia, la conocemos todos. La pregunta es ¿cuál es el nivel de Adoctrinamiento que existe en las Aulas de Cataluña? Respuesta: bastante.

Vamos con un simple ejercicio de imaginación que puede acercarnos a ver la dimensión del problema:

1.- Imagínense un Conseller/a (Ministro) de Educación independentista con dificultades serias de expresarse en Castellano o no, puesto a dedo por los índices de Puigdemont y Junqueras, o Más, o Montilla, o Pujol.

2.- Ahora imagínense un pueblo tipo Vic, Osona u otros..., carlistas y requetés de la Terra Ferma, con ERC o PDECAT (antes CiU) con mando en plaza.

3.- Imagínense un Instituto de 60 profesores, más de la mitad no funcionarios, o sea dependientes de la Dirección-Administración, con un Director y un Jefe de Estudios independentistas, con control de la Caja (que permite definir prioridades XDDD) y la confección de horarios, puestos y cargos.

4.- Imagínense a los hiperventilados de la ANC o de Omnium Cultural, controlando el AMPA, que para eso cobran. Suelen ser muy activos, exaltados, voluntariosos y obedientes porque es su manera de hacer currículum. Tienen mucho que decir sobre las actividades lúdicas, salidas, fiestas... del Centro.

5.- Imagínense también el inspector de zona, independentista, que puede dar conducto reglamentario, o no, a las reclamaciones del Profesorado, Padres... y aplicar, vía oral, los deseos no escritos de la Administración (porque serían delito) de los fines perseguidos.

Si han sido capaces de imaginar todo esto están preparados para intuir que podría ser un Adoctrinamiento 100, el de máximo nivel, donde la Escuela es una correa de transmisión perfecta de la ideología secesionista.

Podríamos situar, razonadamente, el nivel mínimo de Adoctrinamiento en 50, que es un nivel muy alto. Esto es así dadas las constantes del independentismo político del Conseller de turno y de todos los cargos relevantes que de él dependen, Inspección incluída... A ello hay que añadir todo el funcionariado medrante y arribista que se apuntarían a un bombardeo con tal de abandonar las Aulas... lo cual es comprensible.

¿Y cómo se reparte territorialmente dicho Adoctrinamiento? Pues casi en paralelo a cómo se reparte el voto independentista en Cataluña. Ya saben Ustedes que nuestra Ley Electoral prima el voto rural sobre el urbano, y que el nacio-secesionismo nunca la ha tocado. Así por ejemplo, en Barcelona un diputado necesitó 47.500 votos en 1999; en Lleida, 20.800, y en Girona, 26.000. Dicho de otra manera el voto de un barcelonés vale menos de la mitad que uno de Lérida y la mitad que uno de Gerona. O de otra manera, es como si la población votante de Barcelona fuera, en potencia de voto, la mitad de la que es o tuviera la mitad de los votantes que tiene.

Pues eso, que el adoctrinamiento es potencial y proporcionalmente mayor en las áreas rurales, y viceversa, menor, del 50%, en ciudades más activas del cinturón (recordamos la actitud heróica, pero excepcional, de la directora Dolores Asenjo del IES Pedraforca de Hospitalet de Llobregat que no abrió su centro el 9N y como fue tratado su caso desde la caverna mediática separatista, y otros gestos como el de esos 200 alumnos del IES Palau de Sant Andreu de la Barca (Barcelona) que públicamente pidieron a los profesores acosadores respeto hacia sus compañeros hijos de guardias civiles).

Barcelona la dejamos aparte, dada la habilidad de Podemos y las autodenominadas Esquerras independentistas de camuflarse hasta confundirse con el supremacismo. Podríamos decir que gracias a nuestra Alcaldesa, las izquierdas de bote (CUP y ERC) y también el frente de independentistas catalanes oriundos de Argentina, Barcelona ha ido cediendo en universalidad y ganando en localismo y ruralismo, ha dejado de ser vanguardia y se va transformando progresivamente en Carlistona... para mayor gloria del talibanismo indepe y sus palanganeros podemitas y antisistema.

Suerte tenemos de que controlar a todo el funcionariado es una tarea complicada... a menos que se hagan algunas piruetas para evitarlo, como comentaremos más tarde.

Tal vez tengan más interés las respuestas a otras preguntas más concretas como:

¿Que casos de adoctrinamiento han visto la luz y han sido computados como tales en la Administración Educativa Catalana?

¿Cuántas quejas realizadas por los padres han pasado del umbral de la Dirección?

¿Cuántos casos de Adoctrinamiento han llegado a la Inspección Educativa y han pasado de esta estancia al nivel político?

¿Cuántos profesores han sido amonestados por marcar, señalar o adoctrinar en los últimos meses?

¿Existe alguno? ¿Cuándo? ¿Dónde?

Dejemos al margen las quejas de los catalano-hablantes, estas si, que protestaron porque les pareció un insulto fascista que en el horario escolar de los niños aparecieran 3 horas de castellano a la semana. Tenemos constancia de que el número de esas quejas fue muy alto. ¡Que soberbia y que prepotencia!

Jordi Cantallops es un Inspector Educativo de Barcelona que recientemente ha declarado, que sí, que existe adoctrinamiento en las Aulas de Cataluña. A los tres días de la denuncia, el citado Inspector ya estaba expedientado. Así funciona nuestra maquinaria de control educativo.

No han mostrado igual diligencia en expedientar a directores o profesores que han pasado de la opinión de los padres sobre el posicionamiento político de menores, ni por utilizar a estos menores con banderas esteladas en manifestaciones independentistas, ni por obligarles a cantar Els Segadors, ni por marcar y hacer escarnios a los hijos de guardias civiles, etc, etc, etc.

La cosa tiene una explicación y es la siguiente.

Un funcionario es un trabajador del Estado que obtiene su puesto de trabajo mediante una Oposición o un Concurso Oposición (que facilita la discrecionalidad de la administración frente a la primera).

Cuando se adquiere la condición de funcionario, el puesto de trabajo es una plaza del Estado y el funcionario no depende de sus Jefes que nada tienen que ver con su nombramiento.

En origen, esta distancia entre el Funcionario y la Administración, es buscada justamente para evitar la sumisión del funcionario al Estado y dotar al sistema de un filtro de posibles corruptelas o abusos de poder.

Pues bien, el 80% de los Inspectores de Educación de Cataluña no está cubriendo esa plaza por Oposición ni por Concurso-Oposición, es decir no son Inspectores, sino generalmente Profesores que asumen temporalmente funciones de Inspección y que realizan su trabajo como Inspectores, pero sin serlo. No se trata de la falta de preparación legal y pedagógica de los Professores-Inspectores, que puede ser suplida con años de experiencia. No es ese el problema.

El problema es que esos Inspectores temporales están en una Comisión de Servicio que se va aprobando año tras año. Y es en este requisito donde entra la Administración educativa catalana con la barrena. Si no cumples los dictados y las prioridades del Departament d'Ensenyament, por supuesto no escritos la mayor parte de las veces, el año siguiente no será firmada la Comisión de Servicio y te irás a tu aula a dar clases de tu especialidad al Instituto o Colegio del cual si eres titular y funcionario.

¿Que ganas siendo bueno y haciendo el caldo gordo a la Administración? Pues el privilegio de estar trabajando en una escala superior a la que te corresponde como docente, cobrando más, y sobre todo liberándote de tocar tiza... que es muy duro. Lo era hace unos años y lo debe de ser más aún hoy. Ah, también te ahorras haber hecho una Oposición, que normalmente es bastante dura, más que por la dificultad de los contenidos por la gran afluencia de aspirantes a conseguirla. Y el Concurso de Traslados.

Para la Administración el chanchullo, como se ve, es perfecto, la cadena de mando funciona con precisión militar. No se pierde el tiempo en reuniones, ni matices, ni mejoras... aprovechándose éstas más bien para justificar el cobro de dietas. Así se ha librado la Administración del Funcionariado que podría ponerle freno a los actos de abuso. Seguramente por esa misma razón, la discrecionalidad, salen tan pocas plazas docentes a Concurso. Se controla mejor al Interinos y Sustitutos que a Funcionarios... y aparte es mas barato

Como vemos, todos contentos, la Administración con personal dócil y obediente, que, o se traga todo lo que le echan, o le echan. El profesor, con un trabajo más cómodo, más descansado y mejor pagado. Ah, y sin Oposición. Ni Concurso de Traslados. Como digo, todos contentos.

Pero con Adoctrinamiento, claro.