Opinión
Santiago López Castillo. PD

Parece el título de una película. Pero es que lo es. Un rollo. En celuloide, un rollo fantasioso y fantasmal. Joder qué tropa la de estos independentistas que se comían el mundo en dos bocados. Su ilegal actitud -rebeldía, traición y sedición- les ha llevado a las letrinas. Joder qué descomposición. Y eso que se venden antidiarreicos en las farmacias. Pues nada. Piden aplazamientos, demoras, rollos de papel higiénico y que la sociedad tire de la cadena. Esto me recuerda a cuando casualmente conocí a Antonio González Pacheco, alias "Billy el Niño".

Tomaba usted unas cañas en un garito de moda de la calle Serrano, al lado de ABC, periódico al que, en mi pluriempleo, destinaba mis sapiencias periodísticas -además de TVE- como subdirector junto a Martín Descalzo y Adolfo Prego, soñador éste de corte liberal a muerte, hasta que la palmó. Mas me desvío. El tipo que estaba en la barra me dijo que era Billy el Niño", o sea Sánchez Pacheco. Se me cayeron los huevos y muchos más si los tuviera, inolvidable prócer Trillo.

- Tengo que decirte que los servicios de seguridad del Estado me encomendaron tu vigilancia.
- ????
- No olvides que tu cargo de jefe de información parlamentaria de TVE obliga.

Sabía dónde yo compraba las camisas, las corbatas, los trajes, etc. Luego, con una copa en la mano el famoso policía (yo no lo había visto en mi vida) me narró algunos episodios de sus andanzas por el País Vasco. Corrían los años del plomo.

- En cuanto me veían, los etarras se cagaban por las patas abajo ¡Menudos valientes gudaris!

Bueno, pues los sediciosos, en su payasada independentista, me recordaron el pasaje más arriba indicado. El cabecilla -el del pelo grasiento- sale de najas para perderse en Bruselas y echarle un pulso al Meni Kempis; o sea, la chorra y a ver quién la tiene más larga y llega más lejos. Pero lo vergonzoso ha sido el papelón de la Forcadell, la presidenta (ex, para ser exactos) del teatrillo provinciano de Cataluña. En su declaración ante el Supremo, la furibunda independentista vino a decir que lo de la república "estrellada" fue una ensoñación, el sueño de una noche de verano, un pedo tirado al viento.

Y a pesar de todo, de toda esa vileza, siguen atacando a los constitucionalistas, es decir, a los que respetan la ley. Y hacen manifestaciones y huelgas con unas criaturitas como escudos humanos, sin que se sepa el paradero del Defensor del Menor. Y sacan fajos de dinero a espuertas para responder a las fianzas. España nos roba, y una leche. Como una leche ácida, cortada, es esa cantinela de libertad para los "presos políticos". Y cala en la prensa extranjera porque los separatistas están bien organizados y mienten más que hablan, pero es su cometido. ¿Y los miembros del PP que, como Francisco Granados, lleva tres años en prisión preventiva, e Ignacio González, ex presidente de la Comunidad madrileña, sale de la cárcel previo pago de 400.000 euros?

- Es que son ricos... exclama la izquierda.

Ya veremos lo que se descubre en Andorra cuando deje de ser paraíso fiscal. Ojo al dato.