Opinión
Carlos Taboada.

Ayer supimos que la caída de Podemos es proporcional a la fuerza de la gravedad. De 20-18% de intención de voto - según los sondeos-, al 14-15% en la actualidad. El Proces catalán le juega una mala pasada a Pablo Iglesias Jr. por alinearse a Ada Colau "emperadora de la ambigüedad", según Josep Borrell.

La lideresa de En Comú-Podem rompió ayer su pacto de gobierno municipal de Barcelona con los socialistas del PSC liderados por Jaume Collboni como teniente alcalde de la Corporación. Lo propio es Carmena fuera de Madrid.

Es el momento de jugar la Champions League de la Política española cuando se inicia el reflujo de la crisis catalana que empieza con las elecciones autonómicas el 21D y el posible adelanto de elecciones generales a finales del 2018 o primavera del 2019.

Podemos se entierra

Los líderes y los partidos se posicionan en el tablero de la competición electoral. Podemos pierde suelo por la ambivalencia de su lenguaje sobre el separatismo catalán. Pedro Sánchez tiene la oportunidad de marcar la diferencia con Podemos y su connivencia con el independentismo catalán y vasco. Se convertirán en pieza importante en el País Vasco y Cataluña pero se entierran en el resto de España que defiende la unidad territorial.

En Barcelona Ada Colau echa al PSC del Ayuntamiento.

Lo propio, echar a Podemos del Ayuntamiento de Madrid. Recordar el ofrecimiento que hizo Esperanza Aguirre de "permitir gobernar al PSOE con tal de que no gobierne Manuela Carmena y los chicos de Podemos". El socialista Antonio Miguel Carmona, seguro, aprovechará la oportunidad para darle un meneo a la ciudad y marcar las diferencias.

Pedro Sánchez tiene la oportunidad de reforzar su liderazgo taponando a Podemos y mostrarse como auténtica alternativa de Gobierno en España sin aventuras independentistas y anti sistema. A Miquel Iceta le haría el favor de su vida al demostrar que el PSC influye a nivel nacional y reacciona ante la ruptura del pacto en el Ayuntamiento de la Ciudad Condal.

Restañar heridas en el PSOE

La figura de Antonio Miguel Carmona al frente del Ayuntamiento de Madrid algo más de dos años restañaría heridas internas en el PSOE dado que Carmona se identificó con la andaluza Susana Díaz.

Al PP el jaque mate a Manuela Carmena en Madrid, en ningún caso, le perjudica más que el actual gobierno de Podemos. El presidente Mariano Rajoy volvería a dar la campanada al ceder la Alcaldía a un socialista a pesar de tener menos concejales que los populares. "Lo importante no son los cargos si no las personas" es un buen eslogan de campaña..

El respaldo socialista a la aplicación del 155 en la resolución de la crisis catalana se vería correspondido con la cesión municipal en la capital del Estado. De este modo, se verá en la práctica que la política es algo más que verborrea y demagogia. Lo peor será para el próximo candidato popular en mayo del 2019 -se habla de Pablo Casado-, porque tendrá menos argumentos para utilizar a Podemos como espantapájaros.