Opinión
Carles Puigdemont en Bruselas. YT

Ni que decir tiene que, en su proclama, Carles Puigdemont no dijo ni «mú» de verdad sobre la corrupción, el yihadismo o la fuga de empresas que no ha hecho más que empezar. Y ya verás -y ya verá el propio Puigdemont- la que se avecina a partir de enero.

¿Invertiría él mismo un solo euro en la Cataluña actual y del futuro próximo? ¿A que no hay?

Y aparece con la bandera de la Unión Europea al fondo, la misma Unión sobre la que propuso un referéndum a los catalanes. Y pide negociar estando huido. Y sigue sin aclarar si vuelve... escupiendo en la memoria de los exiliados de verdad y de los refugiados de todo el mundo. Patético.

Da igual que simule dignidad o que aparente un distanciamiento con ERC. No importa que se pongan estupendos unos y otros porque todos saben que pactarán. Les va en ello el poder, su supervivencia y su único motivo: El «procés» hacia ninguna parte.

Puigdemont tiene que tenérselo muy pero que muy creído y carecer de cualquier sentido del ridículo. No hay peor ciego que el que no quiere ver... ni mayor endiosado que un individuo puesto ahí por Artur Mas, aupado por los antisistema de la CUP y escoltado por neonazis belgas y holandeses.

¡Ah!, se me olvidaba: y apoyado por Karmele Marchante, «sor» Lucía Caram y el clan de los Pujolone.

PD: Muchas cosas han cambiado en Cataluña desde el pasado 21-D.

Se me ocurren tres a bote pronto:

  1. -Todo «quisqui» sabe que enfrente hay un Estado y una Unión Europea.
  2. -El PP y/o el Gobierno deberán renovarse sí o también.
  3. -Y mucho tiene que aclararse el «mundo Podemos» y el «mundo PSOE» sobre el modelo de España.