Opinión
Mariano Rajoy (PP) y Albert Rivera (CIUDADANOS). David Mudarra
Las propuestas punitivas, y no sólo ante la crisis catalana, van ganando terreno
Encuesta¿Por qué Ciudadanos aparece ahora en todos los medios?

España se endurece. El lenguaje político y mediático sigue escalando. Ardor y contundencia. Competición. Cataluña se mantiene como foco constante de la pasión y la ira, de la decepción y la protesta, pero el temario se va abriendo, bajo la lluvia constante de los procesos judiciales a la corrupción.

Surgen nuevos asuntos en la agenda pública, impulsados principalmente por la acelerada competición entre el Partido Popular y Ciudadanos por la primacía en el centro derecha. Una competición que no se veía en España desde el ocaso de la Unión de Centro Democrático. Volvemos a 1981 con teléfonos móviles.

El Gobierno de Mariano Rajoy trabaja para blindar la fidelidad del bloque social conservador y Ciudadanos intenta perforarlo en busca del voto de la gente mayor y de un mayor apoyo en la España interior. Firme defensa de la unidad de España y ofertas de orden y seguridad ante un porvenir social incierto, que la mejora de la economía no logra revertir.

Las propuestas de carácter punitivo -no sólo referidas al secesionismo catalán- obtienen el aplauso de amplios sectores.

El Partido Popular sigue encabezando las preferencias electorales de los españoles, dice el último informe del CIS, elaborado durante el mes de enero. El instituto oficial que dirige Cristóbal Torres Albero coloca a Ciudadanos en tercera posición, a seis puntos del PP y a tres del PSOE.

Algunos estudios electorales privados no coinciden, sin embargo, con ese diagnóstico. El informe de febrero de la empresa Metroscopia para el diario El País sitúa a Ciudadanos en primer lugar con una proyección del 28%, más de seis puntos por delante del PP, que quedaría relegado a la segunda posición.

Un auténtico terremoto. El sociólogo José Juan Toharia, presidente de Metroscopia, está convencido de su diagnóstico:

"Estamos ante el ‘momento Ciudadanos', de la misma manera que en 2014 vivimos el ‘momento Podemos'. La irrupción electoral de Podemos fue brusca, rápida, veloz, fruto de la indignación de amplios sectores sociales. El ‘momento Ciudadanos' es el resultado de una evolución más gradual, que ha sufrido un empuje hacia arriba después de las elecciones en Cataluña. Ciudadanos tiene en estos momentos una alta tasa de fidelidad y parece capaz de captar voto en todas direcciones, principalmente del Partido Popular, pero también del PSOE y en menor medida de Podemos. Albert Rivera sigue siendo el político mejor valorado, y un 45% piensa que Ciudadanos tiene un proyecto para España. Ciudadanos está adquiriendo perfil de partido ganador".

El analista electoral Jaime Miquel (JM&A) considera que el método de estimación del CIS infravalora a Ciudadanos y en un reciente informe para el diario digital Público sitúa al partido de Rivera en segunda posición, ligeramente por delante del PSOE. Ciudadanos, según esta estimación, estaría a cuatro puntos del PP, que con el 26% mantendría la primera posición, con una notable pérdida de apoyos. Los tres estudios tienen un común denominador: el Partido Alfa se está desgastando, aún más.

El presidente Rajoy ha dado órdenes a sus ministros de estar más presentes en los medios de comunicación. Desde hace unas semanas, los ministros frecuentan los platós de televisión y los estudios de radio y conceden entrevistas a los periódicos. Más presencia mediática y una batería de iniciativas legislativas para marcar el terreno a Ciudadanos y poner en aprietos a la izquierda.

Medidas punitivas: mano dura con los grandes delitos y adiós al indulto a los políticos catalanes que puedan ser condenados por rebelión. Ampliación de la condena de prisión permanente revisable a cinco nuevos supuestos y aviso a los soberanistas catalanes: no soñéis con el indulto que Miquel Iceta sugirió durante la reciente campaña electoral y que tanto espanto creó en el PSOE, obligándole a rectificar.

La prisión permanente revisable -eufemismo de cadena perpetua- adquiere popularidad cada vez que se comete un crimen atroz. La detención del asesino de Diana Quer y el hallazgo del cuerpo de la joven desaparecida hace más de un año en pequeño pueblo de Galicia han conmocionado a la sociedad.

El padre de la víctima ha puesto en marcha una campaña de recogida de firmas en favor de la prisión permanente revisable, que los partidos de la oposición querían derogar. Dos millones de firmas en pocas semanas.

El Partido Alfa ha recogido el guante y el Consejo de Ministros ha creado cinco nuevos supuestos para la pena máxima: asesinato con obstrucción de la recuperación del cadáver, asesinato después de secuestro, violaciones en serie, violación a un menor tras privarle de libertad o torturarle y muertes en incendios, estragos en infraestructuras críticas o liberación de energía nuclear o elementos radiactivo.

Balón en el campo de Ciudadanos, que en la primavera del 2016 firmó un acuerdo con Pedro Sánchez -antes de su fallida investidura- que incluía la derogación de la prisión permanente revisable.

El ministro de Justicia Rafael Catalá dejó caer el viernes que se había barajado incluir los delitos de rebelión y sedición en la ergástula. Mensaje a los soberanistas catalanes después de que el grupo parlamentario popular hubiese presentado una enmienda en el Congreso para privar de la posibilidad de indulto a los condenados por sedición y rebelión. Ciudadanos apoyará la iniciativa, sin duda alguna. Otra votación difícil para PSOE y PSC.

La punición siempre gana adeptos en tiempos difíciles. Ciudadanos ha respondido a la ofensiva del Partido Popular con una medida que también suena a medida de castigo por los acontecimientos de Cataluña: rebajar la obligatoriedad del conocimiento de las lenguas cooficiales para el acceso a un empleo público en las comunidades con idioma propio (Cataluña, Galicia, el País Vasco, Comunidad Valenciana y Baleares).

El conocimiento de la lengua cooficial sería considerado un mérito, pero no un requisito exigible.

Recortar las alas del catalán/valenciano/balear, del gallego y del euskera no es una iniciativa que ayude a ganar más votos en Catalunya, el País Vasco, Navarra, Galicia, Comunidad Valenciana y Baleares, pero puede tener tirón en Andalucía, en Madrid y en las dos Castillas: en la España monolingüe y uninacional.

La España interior, la principal fortaleza del Partido Popular, es ahora el objetivo de Ciudadanos: ganar electores en los pueblos y capitales de provincia de la meseta y en las ocho provincias andaluzas. Sin un buen pedazo de España interior no se ganan las elecciones en España.

Más movimientos tácticos. La insólita alianza entre Ciudadanos y Podemos para modificar la ley electoral reforzando su carácter proporcional. Objetivo: modificar el reparto de escaños en la España interior. El PP se opone y de nuevo el PSOE se halla ante una incómoda disyuntiva: decidir entre lo nuevo y lo viejo

Lista de tareas del 2018

MARIANO RAJOY

  • Ganar tiempo. Resistir.
  • Aprobar los presupuestos del 2018 con el PNV.
  • Confiar en la mejora de la economía.
  • Mimar al bloque social conservador e intentar atraer a los jóvenes.
  • Llevar a Ciudadanos al desfiladero de las elecciones municipales.
  • Pensar en la sucesión.

PEDRO SÁNCHEZ

  • Consolidar el liderazgo.
  • Ganar espacio a Podemos por la izquierda y no ceder votos a Ciudadanos por el centro.
  • Intentar que el PSOE recupere protagonismo en las grandes ciudades.
  • Aprovechar la lucha PP-Ciudadanos para escalar al primer puesto.

ALBERT RIVERA

  • Rentabilizar el éxito en las elecciones catalanas.
  • Aprovechar al máximo la actual oleada de encuestas y apoyos mediáticos favorables.
  • Ganar terreno al PP y al PSOE.
  • Consolidar la expectativa de posible partido ganador.
  • Sortear las elecciones municipales y ganar proyección en Europa.

PABLO IGLESIAS

  • Sacar a Podemos del fuerte bajón derivado de las elecciones catalanas.
  • Recuperar abstencionistas. Preparar a fondo las elecciones municipales.
  • Intentar ganar la Comunidad de Madrid con Íñigo Errejón.
  • Reforzar la proyección pública de Irene Montero.