Opinión
Manuel del Rosal García. PD

"Derechos iguales para todos, privilegios especiales para ninguno" Thomas Jefferson, tercer presidente de EEUU y uno de los Padres de la Nación.

Con los cuatro euros antes de impuestos de subida mensual en mi pensión me puedo comprar al mes una botella de vino tinto corriente, no crianza, mucho menos reserva, o un cuarto de kilo de chóped pork, o seis kilos de patatas. Acaso ocho yogures, o un kilo y medio de lentejas, o dos kilos de manzanas, o dos bolsas de 500 gramos de macarrones; puede que seis latas de cerveza de 500 cl, o dos kilos de peras. Si compro el vino, no puedo comprarme las manzanas. Si compro el chóped, no puedo comprarme los macarrones etc. Ni que decir tiene que la carne y el pescado entran dentro de lo pecaminoso, pero para que se hagan una idea, con los cuatro euros antes de impuestos que el gobierno, generosamente y haciendo un esfuerzo del que por poco se hernia, ha aumentado mi pensión, podría comprarme 200 gramos de merluza congelada de garantía suficiente como para poder ser ingerida. En la merluza de pincho ni siquiera puedo pensar. Mi vida no ha cambiado nada con la subida de cuatro euros brutos en mi pensión. Mi vida, señores del gobierno, señores políticos sigue siendo tan estrecha como lo era antes y antes y antes y antes...

Hace unos días el presidente del gobierno pidió a los españoles que ahorraran para su jubilación, reconociendo tácitamente que ellos - el gobierno y los políticos en general - son incapaces de encontrar la fórmula para afrontar las pensiones actuales, mucho menos las futuras. Lo que no ha dicho el presidente del gobierno es como un español que gana 900 euros puede ahorrar para su jubilación; bastante hace con articular los equilibrios económicos que le permitan comer todos los días a él y a su familia. Se necesitan pelotas para pedir a unos ciudadanos con los sueldos que tienen, que ahorren para su jubilación.

La fórmula para garantizar las pensiones está ahí. Es la prueba del nueve, la de siempre: EL PLENO EMPLEO. Imagínense señores del gobierno y políticos en general que los tres millones y pico de personas sin empleo que hay en España, estuvieran trabajando; sumadas a los dieciocho millones que si tienen trabajo, arrojaría una cifra de 21.000.000 de personas trabajando y, por ende, cotizando. El problema de las pensiones ni se conocería, ni se percibiría, ni se hablaría de él. Pero claro, crear empleo necesita de imaginación, determinación, coraje, generosidad, inteligencia y ponerse a trabajar en ello. Esto es duro, difícil y trabajoso y ustedes los políticos prefieren dar subvenciones y subsidios de 400 míseros euros que, además, utilizan como arma electoral. Añadamos a esto que eliminan todos los privilegios de los que ustedes, señores políticos, disfrutan y que para que disfruten de ellos detraen millones de euros de los presupuestos; millones que podrían engrosar la hucha de las pensiones. Claro que en esto ni pensar, los privilegios no se tocan. ¿Puede extrañarles a ustedes los políticos - todos - que se les vea como una casta sacerdotal endogámica llena de privilegios y sinecuras, y aislada totalmente del pueblo?

La última subida del 0,25% más bien que subida es una burla. En algunos casos esta burla llega al esperpento: a un vecino mío el 0,25% le ha representado una subida mensual de 51 céntimos. Yo añado a esta burla y esperpento, una total falta de respeto a los hombres y mujeres que durante cuarenta años o más trabajaron para engrandecer a España. Pero no todo queda ahí, además, los pensionistas tenemos que escuchar las hipócritas palabras del gobierno - de este, de otros anteriormente y del que venga - sobre la "mejora" de nuestras pensiones.

El cascabel del pleno empleo es la solución, ahora hay que encontrar a un político que posea la inteligencia y el coraje necesarios para ponérselo al gato del paro. Si hay algo imposible en esta vida es el encontrar a un político con la inteligencia necesaria para ver la solución y el coraje para aplicarla.