Opinión
Iglesia catalana

Como católico practicante y amante de España que soy, hace tiempo que me preocupa la actuación de alguna parte del clero, que creo honestamente se equivoca.

Seguramente lo que voy a comentar hará que algunos progres (los de salón), me califiquen ofensivamente de carca o facha. Ni uno ni lo otro. Simplemente soy una persona que cree en la democracia, en el respeto a las reglas de juego establecidas de democráticamente y también en las manera de cambiarlas según consta en las mismas. Por otra parte no ofende quien quiere, sino quien puede, y muchos de esos progresistas folklóricos, han demostrado sobradamente que no alcanzan el coeficiente intelectual mínimo, por lo que su opinión, aunque la respete, no me preocupa.

En tres evangelios de la Biblia, consta la siguiente contestación de Jesús, a los que trataron de hacerle una encerrona, "pues dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios" Mucho me temo que una parte del clero catalán haya olvidado los evangelios o los siga según la nueva versión "Biblia Catalana".

Indudablemente es lógico y muy respetable, que las personas dedicadas a la iglesia, tengan su propia opinión sobre los aconteceres políticos. Unos opinarán de una manera y otros de otra. Incluso creo que es su obligación moral denunciar, en cualquier parte del mundo, el no respeto a los derechos humanos, actuaciones ilegales o leyes promulgadas antidemocráticamente.

Ahora bien, una cosa es lo anterior y otra muy distinta, que algunas de esas personas, individualmente y como grupo constituido, tomen abiertamente y hagan propaganda de una opción política en una nación totalmente democrática, que como tal es reconocida en todos los países del mundo. Entonces, por desgracia, podemos decir lo de Don Quijote a su escudero, pero en el sentido que se le da actualmente "con la Iglesia hemos dado"

Hace días unos "tabarneses" pidieron a los monjes de la abadía de Monserrat la bendición de su furgoneta por la Virgen. Se la negaron porque "no entramos en política" Perfecto, como debe ser. Lo curioso es que esa comunidad religiosa actúa claramente politizada desde el inicio del "procés" en 2012. Semanas atrás permitieron que en el monasterio las gentes de CDR, hicieran un homenaje a los políticos que están en prisión preventiva, no por casualidad, sino por haber, presuntamente, delinquido. Los capuchinos del convento de Sarriá montan un ayuno cuaresmal en contra de la represión del Estado. ¿Qué represión? Todo Estado, por democrático que sea, actúa contra quienes se saltan las leyes.

Parte de la Iglesia no monástica sigue pautas similares. En las homilías alaban a los presuntos delincuentes, permite banderas y lazos amarillos separatistas en los campanarios. Ceden locales parroquiales para charlas políticas de organizaciones independentistas. La disculpa es que "lo pide el pueblo" ¿Cuál? ¿Todo el pueblo?

Este clero no quiere enterase de que su tarea no es hacer política, sino labor pastoral entre las personas, como marcan los evangelios. Por lo tanto, si bien personalmente pueden pensar lo que quieran, es su derecho, es inadmisible que se posicionen y más públicamente desde iglesias, conventos, centros parroquiales, etc. por una opción política determinada, que ha llevado conscientemente a una ruptura y enfrentamiento de la sociedad, en un país plenamente democrático.
Si quieren hacerlo, que cuelguen los hábitos, y luego adelante. Es pedirles tan solo lo mismo que a los integrantes de otros colectivos profesionales.

Creo que ese clero de la Iglesia Católica está cometiendo un grave error y sus superiores jerárquicos también, por permitirlo.

Recuerden, al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios.