Opinión
Cristóbal Valladolid. PD

Si el Estado quiere llamarse Estado de Bienestar, hay para mí tres cosas que debe preservar por encima de todo, y son: la educación, la sanidad pública y las pensiones, si después de eso queda dinero para más gasto social, bien, mucho mejor, pero las tres cosas que he mencionado son básicas para que la población sienta seguridad, o sea una aproximación a la felicidad que es lo que todos anhelamos en la vida.

Decía un jubilado manifestante: "hay dinero para lo que quieren". No sé si esa persona pensaba en lo mismo que yo, probablemente no, pero se refiriese a lo que se refiriese, en el fondo, tenía razón.

El Gobierno también tiene razón, no hay dinero para más. Teniendo en cuenta que los jubilados, son la cantera electoral del PP, que más querrían ellos que subir las pensiones para asegurarse su voto.

Tanto el PSOE, como Podemos, como cualquier otro partido que diga lo contrario está haciendo demagogia pues para dar dinero a unos, hay que quitarlo a otros. Que digan pues de qué partida presupuestaria hay que detraer fondos para garantizar unas pensiones dignas, y si no que se callen, porque subir impuestos o pedir más dinero prestado tendría el efecto contrario.

Sin embargo, una cosa está clara, para garantizar unas pensiones dignas no se puede seguir con un sistema Ponzi, esa estafa piramidal consistente en que se paguen las pensiones con el dinero que cotizan quienes están trabajando y que deberían ser para sus propias pensiones.

Como bien dice Rajoy, la solución está en el ahorro, también en esto tiene razón, pero como yo ya he matizado en artículos anteriores, no en el ahorro por parte de los trabajadores, que no pueden, sino en el ahorro del Estado.

Creo recordar que al principio de la primera legislatura de Rajoy, -la que desperdició por no tener la valentía que se esperaba iba a tener- nuestro presidente habló de ahorro por parte del Estado: supresión de puentes laborales, fusión de ayuntamientos, y una larga lista de medidas que aunque poco relevantes, ni siquiera ha cumplido.

Que vamos a cambiar? El sistema de pensiones?, vale, muy bien, pero ningún cambio servirá sin tener en cuenta que España es lo que es, y no va a llegar el día en que empiecen a llover doblones de oro ni a aflorar chorros de petróleo de debajo de la tierra; y la economía puede mejorar, pero nunca lo suficiente como para poder financiar a una población de jubilados que se prevé va a seguir aumentando a un ritmo escalofriante.

Solo se puede cambiar una cosa: el modelo territorial, o sea, eliminar todas las autonomías que sobren, todas las diputaciones que sobren y cualquier otra administración paralela o incluso convergente que sobre. Y es que además, el pueblo así lo quiere mayoritariamente, pero claro, esto está fuera de toda cuestión, no está encima de la mesa, ni siquiera en un cajón, es tabú. Porque para los partidos lo primero no es el Estado de Bienestar, lo primero es colocar a su gente y a ellos mismos.

Pero la cuestión es obvia, y hay que ser realistas y sobretodo honestos, se va a plantear un ultimátum y hay que elegir, o Estado de Bienestar o el bienestar de los políticos, con sus familias, amigos y clientes, el Estado de la mamandurria como lo llamaba la Sra. Aguirre.

No es broma