Opinión
Manuel del Rosal García. PD

Esta frase se debe a Cornelio Tácito, historiador y gobernador del Imperio romano

¿Ha servido el 155 aplicado en Cataluña para algo? Con su aplicación - ¿pero se ha aplicado? - no se ha conseguido ni siquiera esa paz que quien lo aplicó buscaba entre los mismos catalanes. Y esto es así debido a que una paz basada en la sumisión tan solo encuentra más enfrentamiento, más escarnio, más afrenta, más humillación y la sensación de quienes, viendo en la actuación del gobierno el inicio de algo que solventara el problema catalán, tan solo ven como los independentistas se cachondean todos los días del resto de los españoles y de los catalanes no independentistas. Y ahora, con la llegada de ese Torra, mucho más; basta leer su discurso.

El gobierno, timorato y atendiendo más a lo políticamente correcto y al qué dirán que a lo que de verdad debió hacer, incapaz de sacudirse sus traumas fue incapaz de ocupar los despachos de quienes están en la cárcel y mucho menos desmantelar la televisión oficial al servicio del independentismo, centro nueurálgico del agitpro de los independentistas. Antes de la ¿aplicación? Del 155 teníamos una ruptura de facto, un conflicto permanente, una agitación constante y un enfrentamiento civil. Después de ser ¿aplicado? el 155 seguimos teniendo todo eso adobado con lo que nos prepara el Torra ese, monigote manejado a su antojo por el héroe exiliado que salvará a Cataluña de la ocupación española. Es por todo esto por lo que los españoles y los catalanes no independentistas nos sentimos frustrados al comprobar día a día como los independentistas se cachondean de todos nosotros incluido el gobierno, el cual parece no darse cuenta de que su valoración cae precisamente cuando más debería ser reconocida si hubiera actuado con la decisión, la firmeza y la determinación de quien busca la paz sin sumisión. Y, sin embargo, hemos de reflexionar y pensar cómo hubiera sido si ante el desafío independentista, en vez de estar el PP en el gobierno, hubiera estado cualquier otro partido político.

La paz es buena, pero la paz de los cementerios es mala; ella solo consigue acallar a todos los que no comulgan con los que ejercen la tiranía...a veces eliminándolos.