Opinión
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (PSOE). EF

No es chanza ni cachondeo cuando un primo hermano mío con apellido Sánchez, natural de Talavera, me anuncia que se lo borra del mapa familiar. Resulta obvio no preguntarle el motivo. Sólo con mencionar el nombre de este presidente intruso (no todo lo que es legal es ético ni moral) se pone de los nervios. Admiro a esa cohorte de paniaguados, mi pensión por un escaño, y a estos y aquellos zangolotinos que le piropean en las ondas, sobre todo, ese gordito relleno, tuerto, que miraba contra el gobierno y ahora sus pupilas dan vueltas de admiración al indigente cultural y otras yerbas. ¡Oh! También son dignos de todo elogio la caterva de fans que este presidente "golpista", tramposo, por la puerta de atrás, tiene entre todas mujeres y bendito es el vientre que les parió.

Pero más enternecedor es comprobar que la canallesca, contribuyente a destajo para desalojar a Rajoy hasta conseguirlo, sigue atizando al ex presidente hasta su exterminio en la Tierra. Leña al mono que es de goma. Por si fuera poco, a esas cadenas como la 4, la 5, la Sexta, mambo, se suma la Onda Cero, que está congelada como los témpanos, encabezada por un elemento que tiene nombre de empresa de autocares de viajeros (Alsa, más el diminutivo) y esa emisora facha que es Intereconomía agitada por el FET y de las JONS que pasa la gorra para la subsistencia y que luego invierte en el apaleamiento del PP.

Sobre estas circunstancias se puede escribir la Biblia en verso, la que tampoco acata el ególatra y nihilista Sánchez. Pero consigue sus objetivos. Amén de destrozar España, éste vanidoso oportunista, nieto del general Castejón, desprecia la Cruz de los cristianos, y, cómo no, la Cruz de los Caídos, que es lo mismo, objetivo a muerte del Frente Popular, y si no al tiempo. Por si fuera poco, esa prensa manipuladora, incendiaria, atiza al PP por si modifica algunas partidas de los Presupuestos del Estado en el Senado, especialmente las relativas a las concesiones al Partido Nacionalista Vasco. Y entonces sacan a colación "venganza", mal perder, la leche. ¿Cómo se debería de calificar la actitud del PNV ante el pacto que hizo con Rajoy? Puñalada trapera, en fino. No. Que ponga la otra mejilla.

Y así, en una constante persecución por la grey sectaria y manipuladora, los cantamañanas, tarde y noches, aconsejaron al consejo directivo del PP su papel en el futuro y que Rajoy "se echara a un lado" -en expresión cursi y zangolotina- dándole por amortizado y muerto sin puntilla. El ex presidente, debemos recordar, ha levantado a España como Aznar lo hizo cuando llegó al poder, luego de que los gobiernos socialistas dejaran la nación ("de naciones" y de repúblicas bananeras) como un solar. Porca miseria.

Pare, que me apeo en la próxima estación. Dos mociones de censura por un mismo precio. También vale la expresión del vulgo: que os folle un pez.