Opinión
Empresario, autónomo, clase media e impuestos. MH

LA Agencia Tributaria abrió este 5 de abril de 2017 la campaña de la Renta 2016, en la que prevé gestionar 19,7 millones de declaraciones y devolver 11.200 millones de euros que fueron cobrados de más por anticipado.

Sin embargo, el pago del IRPF es tan solo uno de los numerosos impuestos que deben afrontar los contribuyentes a lo largo del año para cumplir con todas las obligaciones que establece el Fisco.

A pesar de las recientes rebajas que ha aprobado el Gobierno, la carga fiscal que sufre España sigue siendo excesiva y, sobre todo, dañina a la hora de potenciar el crecimiento y la creación de empleo, debido a su ineficiente diseño.

Aunque el peso total de la recaudación sobre el PIB ronde el 38 por ciento, inferior a la media comunitaria, las grandes figuras tributarias aplican tipos superiores a la UE, lo que significa que el actual sistema no funciona de forma correcta.

El principal problema es que el esfuerzo fiscal que tienen que realizar las familias con respecto a su renta se sitúa por encima de muchos países europeos, una vez sumado el pago total de impuestos.

Además, la tributación que soporta el trabajo -cotizaciones sociales- y las inversiones de las empresas también sobresale entre las más altas de Europa, lo cual dificulta la generación de empleo y riqueza.

España debe erradicar la perjudicial política de súbitos y fuertes aumentos de impuestos que ha desarrollado el Gobierno en los últimos años para abordar una reforma seria y en profundidad del modelo fiscal, con el objetivo de reducir la factura al conjunto de los contribuyentes, especialmente a las clases medias, al tiempo que se ensanchan las bases para facilitar la actividad económica, combatir la economía sumergida y, de este modo, poder elevar la recaudación sin necesidad de subidas tributarias.