Opinión
Edad, natalidad, demografía, vejez y envejecimiento de la población. PD
España sufre la tormenta demográfica perfecta: emigración, envejecimiento y baja natalidad

EL declive demográfico es, sin duda, uno de los mayores y más importantes retos que afronta España a largo plazo, ya que la pérdida de población y su creciente envejecimiento tendrán graves consecuencias económicas, sociales y presupuestarias (Y la bomba demográfica española estallará en… 2019).

Sin embargo, a diferencia de otros países ricos, donde ya se han puesto en marcha mecanismos para tratar de revertir esta situación, las políticas destinadas al cuidado de la familia y el fomento de la natalidad siguen sin ocupar un lugar prioritario en la agenda de los diferentes partidos, lo que constituye una grave irresponsabilidad.

La frialdad de los datos muestra el acuciante problema que padece la demografía a nivel nacional, ya que en 2016 tan solo nacieron 312.898 bebés de madres nacidas en España, según las últimas cifras de Eurostat, unos 243.000 menos que en 1858, primer año de la serie histórica, e incluso 108.000 menos que en 1939, el ejercicio con menor número de nacimientos de la Guerra Civil.

De hecho, hoy nacen 360.000 niños menos que hace cuarenta años, a pesar de que el número de habitantes ha crecido en más de diez millones de personas desde entonces (España sufre la tormenta demográfica perfecta: emigración, envejecimiento y baja natalidad).

El hecho de que España tenga una de las tasas de fecundidad más bajas del mundo y una de las mayores esperanzas de vida, con una media de 83 años, condena al país a sufrir un invierno demográfico por la inexistencia de un relevo generacional.

La pérdida de población dañará el crecimiento potencial de la economía, al tiempo que pondrá en riesgo la sostenibilidad financiera del Estado de bienestar, sobre todo en materia de sanidad y pensiones.

Este problema, consecuencia directa de los profundos fallos que existen en nuestro modelo social, debe ser enmendado cuanto antes, puesto que de ello depende el futuro de la sociedad.